En España, se vendió 6 millones de euros en zumos y néctares a través de máquinas de vending en 2012. El sector del vending, representado en el ámbito nacional por la Asociación Nacional Española de Distribuidores Automáticos (Aneda), cuenta con alrededor de 600.000 máquinas instaladas en nuestro país, de las que el 60% corresponde a los alimentos y el resto al tabaco. De las destinadas a la alimentación, el 35% lo son a consumos de café y otras bebidas calientes, el 15% a bebidas frías, entre las que se encuentran los zumos y néctares, y sólo el 10% a productos más específicos como los snacks. El 65% de las máquinas expendedoras están ubicadas en empresas o industrias, el 10% en centros de enseñanza, el 5% en servicios públicos y centros sanitarios y el 4% en áreas públicas.

Aunque actualmente los datos de consumo alimentario sean poco alentadores, el sector de los zumos comerciales continúa innovando para adaptarse también a esta nueva situación, ofreciendo a las empresas de vending formatos adecuados para distribuir a través de las máquinas. Cada vez son más los proveedores que apuestan por este canal. Los usuarios buscan comodidad en el vending y productos de primeras marcas. La tendencia es que la distribución de productos por este canal seguirá incrementándose en los próximos años.

Las tendencias de consumo cambiantes exigen productos innovadores que requieren de la industria de los zumos una respuesta creativa y rápida y que sean, además, más atractivos en su presentación. Cada vez se demandan más productos con mayor valor añadido o alimentos con beneficios comprobados, energéticos, con frutas exóticas o variadas y con propiedades saludables. Los zumos comerciales ofrecen total higiene y seguridad para su consumo. Científicos de la Universidad de Valencia realizaron un estudio analítico en 2011 de zumos de naranja sin pasteurizar exprimidos al momento en establecimientos hosteleros, y constataron que el 43% de las muestras analizadas superaban los límites de enterobacterias establecidos en la legislación y el 12% superaba el límite de microorganismos aeróbicos mesófilos.

Sin embargo, con los zumos comerciales, la higiene y la seguridad están aseguradas a través de la pasteurización y, porque el propio sector, a través de la aplicación de las Guía oficiales de Higiene y Puntos Críticos y de la Asociación Española de Autocontrol de los Zumos y Néctares, vela para que los productos comerciales que están en los lineales o en las máquinas dispensadoras cumplan con los requisitos legales de fechas de consumo y caducidad, de higiene y con las más exigentes normas de calidad. Asimismo, y de acuerdo con el Comité Científico de la organización ´5 al día´, una de las cinco raciones diarias recomendadas de frutas y hortalizas puede proceder de un zumo comercial envasado.