Aral Digital.- La ministra de Agricultura, Pesca y Alimentación, Elena Espinosa, ha presentado hoy a los representantes del mercado Vitivinícola Español, el documento denominado “Estrategia del Vino 2010”, que se confiere como la primera base para una acción coordinada entre todos los agentes de este mercado.

“Esta Estrategia -ha apuntado Elena Espinosa durante la presentación- es un punto de partida para diseñar un óptimo futuro para el sector del vino de nuestro país, cuyo principal objetivo es situar a España como líder mundial el sector del vino”.

La ministra de Agricultura ha destacado que “nuestro país es el que mayor superficie de viñedos aporta del mundo. Asimismo, es el tercer exportador en cuanto a volumen, siguiendo muy de cerca a Francia”.

La demanda mundial del vino crece y cómo ha señalado Elena Espinosa “esta aumentará un 4,8% hasta el año 2010, mientras que el gasto de los consumidores crecerá en torno a un 9,4%. Según los análisis, en el año 2010, Estados Unidos se convertirá en el primer consumidor de vino a nivel mundial y España debe aprovechar este incremento de la demanda, no sólo por parte de EE.UU, sino también por parte de otros países emergentes. Las exportaciones españolas deberían crecer en torno a un 10%”.

Con estas expectativas, la Estrategia, en la que han participado los representantes del sector vitivinícola y las Administraciones, junto al Mapa, se vertebra en cuatro ejes estratégicos, la competitividad en la cadena de valor actual; la profesionalización en la gestión de las ventajas competitivas del vino en España; la orientación hacia las demandas de los consumidores; y el fomento del desarrollo de los emprendedores vitivinícolas españoles para su adaptación a los mercados interior y exterior.

Estos ejes contemplan 18 objetivos y 58 actuaciones, entre las que destacan aquellas orientadas a apoyar a los emprendedores vitivinícolas españoles en los mercados interior y exterior. Para ello se ha considerado como elemento clave la creación de un Observatorio sobre la evolución del mercado mundial del vino y los productos de la vid.

Los valores sobre los que se sustenta esta Estrategia son principalmente cuatro, profesionalidad, competitividad, respuesta al consumidor y calidad para poder vender más y mejor en los mercados internacionales sin descuidar el mercado interior.

El Mapa pretende con esta Estrategia fortalecer la competitividad de las empresas y su dimensión, apoyando la internacionalización, el desarrollo de sus intangibles (marcas y patentes), la mejora de la comercialización y logística, favoreciendo los proyectos integrados, y fomentando las inversiones en I D i. Entre los objetivos estratégicos se encuentran también el fomento del uso de nuevas tecnologías y la intercomunicación empresarial.

El volumen de facturación de la industria del vino es de 4.963 millones de €, ocupando a 22.862 personas. El número de empresas asciende a 4.109, existiendo todavía una gran atomización que ha sido considerada por la Estrategia a través de actuaciones tendentes a favorecer las fusiones o actuaciones en común que permitan una mejor utilización de los recursos disponibles.