Los rankings de consumo mundial de litros de helado per cápita sitúan a España por detrás de Nueva Zelanda, Estados Unidos, Australia, Suiza, Suecia, Finlandia, Chile, Dinamarca o Italia. Paradójicamente, el mal dato frente a su entorno convierte a España en un mercado de alto potencial de crecimiento para el sector. De acuerdo con los datos de antigüedad y tamaño del tejido empresarial que ofrece Insight View de Iberinform, el sector refleja un elevado nivel de emprendimiento.

Seis de cada diez empresas dedicadas a la fabricación del helado han sido creadas después de la crisis

En concreto, los datos indican que seis de cada diez empresas del sector no existía antes de la crisis de 2008. Cuatro de cada diez tiene menos de cinco años y dos de cada diez se ha creado al calor de la última anualidad. A la juventud del sector se une su elevada atomización.

Un 71% del sector está compuesto por microempresas y un 24% adicional por pequeñas empresas. Apenas un 3% ha alcanzado la dimensión de mediana empresa y un 2% el de gran empresa, lo que muestra la atomización de este sector. En este contexto de empresas de reciente creación, un 26% de las empresas que componen el sector se mantiene en un segmento de elevado riesgo de impago.

El sector, que ha logrado mantener cierta estabilidad en su facturación media, presenta también una composición geográfica muy particular. El 21% del sector se concentra en Andalucía, seguido de la Comunidad Valenciana (18%), Cataluña (16%) y Baleares (8%). Tal y como describen desde Iberinform, "el helado se fabrica en comunidades con sol y playa, en línea con el peso que tiene todavía el consumo estacional del helado en España, que se da durante todo el año con independencia del clima en mercados más maduros del norte de Europa".