Siguen las iniciativas vinculadas al vigésimo quinto aniversario de las manzanas Marlene que tienen como protagonistas las obras finalistas del digital contest lanzado el pasado otoño. De abril a junio, en efecto, algunas plazas y galerías de centros comerciales se han transformado en exposiciones de arte en Italia, España y Noruega.

“Después de los tranvías de Milán, completamente revestidos con algunas de las imágenes finalistas de nuestro digital contest, hemos querido seguir llevando el arte de Marlene hasta la gente, con el objeto de hacerlo aún más digno de disfrute”, explica Hannes Tauber, responsable de marketing del Consorcio VOG. “Así pues, hemos decidido organizar una auténtica exposición itinerante internacional, para que las personas pudieran admirar con calma y desde cerca estas fantástica imágenes representadas en los paneles correspondientes. La iniciativa ha dado la oportunidad a los artistas de exhibir su capacidad creativa al interpretar la historia de Marlene y, al mismo tiempo, a nosotros nos ha permitido dar a conocer al consumidor toda la gama Marlene y el carácter único de nuestras manzanas.”

Hannes Tauber: “Hemos querido seguir llevando el arte de Marlene hasta la gente, con el objeto de hacerlo aún más digno de disfrute”

Las veinticinco obras finalistas del digital contest se han elegido de entre más de seis mil, procedentes de treinta y seis países. La ganadora, realizada por la artista italiana Francesca Cito, representa el nuevo rostro de este año de las manzanas surtirolesas en todo el material promocional y en las etiquetas. Ahora, la exposición itinerante en las plazas y los centros comerciales las ha llevado de gira por distintos países, empezando por España, donde han sido protagonistas en las principales ciudades: Barcelona y Madrid. En Italia la exposición ha pasado por Peschiera, Ascoli, Padua, Milán, Bolonia, Turín y Roma, mientras que en Noruega ha desembarcado en Vinterbro y Storo, en las proximidades de Oslo.

“Esta iniciativa nos ha llenado de ilusión y satisfacción: lo demuestra la aceptación por parte del público, siempre especialmente curioso y atento”, concluye Hannes Tauber. “En el delicado período que estamos viviendo, dedicar unos minutos de nuestro tiempo a admirar la belleza de estas obras de arte, que logran conjugar la naturaleza y los espléndidos escenarios alpinos en los que nacen las manzanas Marlene se convierte en una pequeña ocasión para evadirse de la monotonía cotidiana, a la espera de poder volver a gozar libremente y de forma directa de los maravillosos lugares de Marlene, la manzana Hija de los Alpes.”