Aral Digital.- “El sector del vino español ha aguantado el comienzo de la crisis razonablemente bien”, así lo considera la Federación Española del Vino (FEV) que ha celebrado recientemente su Asamblea General en Madrid. A lo largo del evento, la federación hizo un análisis de los datos sectoriales relativos a 2008, y lo cierto es que al cierre del año el sector sumó cifras de venta en algunos segmentos todavía positivas, sobre todo en el sector exterior, con un crecimiento del 8% en 2008.

En ventas nacionales y en especial en la restauración, el comportamiento “no ha sido bueno”, indican desde la FEV, ya que han observado un desplazamiento del consumo de la restauración hacia los hogares. Por otra parte, la federación también ha coincidido que el sector se ha visto afectado en 2008 por la entrada en vigor de la nueva OCM (Organización Común del Mercado) y la supresión de algunas medidas regulatorias de mercado “que han generado cierta incertidumbre”.

Del lado de la oferta, la FEV cree que la producción estable ha contribuido a no agravar los problemas, mientras que del lado de la demanda, sobre todo de cara al futuro, las empresas se enfrentan a una reducción del mercado interior y a un posible estancamiento de las importaciones en algunos de los principales mercados internacionales. Asimismo, la FEV también ha advertido que “aquellas bodegas que diversificaron mercados y productos podrán resistir mejor el ciclo adverso”.

En el acto de clausura de la Asamblea, José García-Carrión, presidente de la FEV pidió para la propia federación y el sector bodeguero unidad en los planteamientos comunes y la continuidad en la vocación exportadora con la que nació la organización, y retó a las empresas del sector a superar en los próximos cuatro años los 2.000 millones de litros en exportación y los 2.800 millones de euros en facturación exterior, a pesar de las dificultades actuales.