AMDPress.- Haribo España, filial española del fabricante alemán especializado en caramelos de gelatinas, alcanzó el pasado año una facturación de 35 millones de euros, un 16% más que en 2001, gracias, según la compañía, al lanzamiento de nuevos productos y la consecución de una mejor cuota de mercado.

Haribo España ha definido 2002 como un año complicado para el sector de caramelos, con indicios de retroceso del mercado en próximos ejercicios. Sin embargo, pese a estas previsiones y el perjuicio que la entrada del euro ha causado a la venta a granel por el encarecimiento de los precios, la compañía prevé alcanzar en 2003 unas ventas de 55 millones de euros.

El fabricante de confitería cuenta con una producción de entre 22.000 y 25.000 toneladas al año, elaboradas en sus plantas de Crevillente (Alicante) y Cornellá del Terri (Gerona). Desde principios de año y hasta julio, la firma invertirá cuatro millones de euros en maquinaria para renovar la fábrica gerundense, cuya capacidad de producción ya fue ampliada recientemente. Asimismo, esta planta mantiene 40.000 metros libres para posibles inversiones futuras, que de momento no están previstas.

Por otro lado, dentro de su estrategia de potenciar en cuanto a la entrada en la gran distribución, Haribo España ha indicado que continúa avanzando, aunque por ahora en España no hay hábito de compra de caramelos en este canal, a diferencia de otros países europeos como Alemania.

De igual forma, la firma ha explicado que durante el pasado año entraron a través de distribuidores en farmacias de Madrid y el País Vasco. Haribo ya estaba presente en este canal, complejo porque hay poco espacio y mucha competencia, en Cataluña y Aragón.

El grupo Haribo, que cuenta con más de 6.000 trabajadores en Europa, 380 de ellos en España, alcanzó en el año 2002 una facturación consolidada de 1.380 millones de euros, con un crecimiento del 15%.