AMDPress.- La rapidez en la preparación se confirma como la principal razón para escoger el menú de la familia, según datos del FamilyfoodPANEL de TNS Worldpanel. El factor de rapidez (con un 17,9%) predomina por encima de otros conceptos como la comida saludable o sana (14,1%), la costumbre de elegir ese plato (10,9%) o el grado de apetencia o placer que aporta esa comida (10,8%).

En cuanto a los platos preparados, la rapidez es la razón más destacada a la hora de optar por este menú, con un 22% de las menciones, por encima de la comodidad de la preparación (12%) y el placer (13%). Por eso, los llamados productos “listos para comer” o de fácil preparación tienen una magnífica respuesta por parte del consumidor, así como el concepto de platos preparados de 4ª ó 5ª gama.

Los hogares en los que más platos preparados se consumen están habitados por familias con niños, con un poder adquisitivo medio-alto, y donde el ama de casa es joven (de menos de 50 años) y trabaja fuera de casa. Si nos centramos en el “target group”, los hombres de 15 a 49 años y las mujeres de 25 a 34 son los grupos más afines al consumo de comida preparada.

Por segmentos de edad, los niños eligen sobretodo comida “delivery” o entrega a domicilio (especialmente la pizza preparada), igual que los hombres de entre 15 y 25 años que también optan por la comida étnica preparada. Por su parte, los hombres de 25 a 34 años prefieren los platos precocinados para preparar en casa, especialmente el tipo salteados o los arroces y paellas preparadas. Por último, los comprendidos entre los 35 y los 49 optan más por cocidos o potajes preparados y las ensaladas listas para comer, aunque también son grandes consumidores de comida encargada a restaurantes o a tiendas de comida para llevar. Por otro lado, las mujeres entre los 25 y los 34 años se decantan más por las ensaladas listas para consumir.

El momento estrella de los platos preparados en el menú diario es la cena, que representa el 63% de las raciones de platos preparados consumidas, y el fin de semana los días con más consumo de este tipo de producto. En una trayectoria ascendente a lo largo de la semana, el consumo de platos preparados supera la media a partir del jueves, llegando a su punto culminante el domingo.