Los productos del mar congelados crecieron un 5,1% en ventas en el primer cuatrimestre del año, mientras que los refrigerados alcanzaron el 9,1% de incremento, según el informe "La cesta de los productos del mar" de Nielsen, presentado en el Congreso de Aecoc de Productos del Mar, celebrado recientemente en Baiona, y que cifra el gasto anual en el conjunto de estas categorías en 8.422 millones de euros.

En concreto, dentro de los congelados, cuyas ventas anuales ascienden a 1.296 millones de euros, destaca el crecimiento de algunas categorías como el salmón (13,2%), el bacalao/bacaladilla (11,1%) y la merluza/pescadilla (5%). Todos ellos registraron en lo que llevamos de año crecimientos muy leves de precio, incluso el salmón se abarató, "por lo que se erigen en soluciones para un consumidor que no quiere renunciar en su dieta al pescado, pero que trata de encontrar fórmulas más económicas en su búsqueda de maximizar el presupuesto destinado a llenar su nevera", según indican desde Nielsen.

El lineal de congelados se convierte en el gran dinamizador de la cesta de los productos del mar

De este modo, el lineal de congelados se convierte en el gran dinamizador de la cesta de los productos del mar, junto con los emergentes platos preparados refrigerados, que de momento apenas representan poco más del 3% de las ventas totales, pero que crecen cerca del 10%. Y en ello tienen mucho que ver los platos de pescado ( 37,3% en ventas) o el sushi ( 12,5%).

Congelados y refrigerados configuran una cesta en la que la conveniencia cada vez gana más peso, si bien el grueso del gasto sigue yendo a parar al fresco. Prácticamente seis de cada diez euros procedentes "del mar" son de pescado y marisco fresco para un total de 5.043 millones de euros, si bien sus ventas cayeron en los cuatro primeros meses del año un 2% debido a la subida de precio experimentada, de hasta un 6,8%.

No obstante, hay categorías de pescado más voraces con la cartera del consumidor, como el atún/bonito, que se encareció en el primer cuatrimestre un 23,3%. Otros productos que se encarecieron por encima de la media fueron la trucha (16%), la merluza/pescadilla (9,9%) o el gallo/lenguado (7,4%). Un encarecimiento que se notó en la cesta de la compra, con caídas de consumo a doble dígito.

Sin embargo, dentro de esta dinámica encontramos algunas excepciones; caso del bacalao, que a pesar del aumento de precio del 11,3%, su consumo creció un 3,9%. Por su parte, el salmón fresco recuperó cierta normalidad en precio y esto provocó que aumentara su compra casi un 12%.

La importancia de la moderna distribución en la compra de productos frescos es creciente y lo cierto es que el pescado y el marisco no son una excepción. El 53% de sus ventas se hace en hipermercados y supermercados, ganando casi dos puntos de cuota al canal tradicional en lo que llevamos de año. De hecho, las ventas en este último fueron planas, sin crecimientos ni caídas, pero en híper y súper el incremento fue del 6%.

En cuanto al canal on-line, de momento es sólo un 1% de sus ventas, pero su crecimiento es exponencial, de tal modo que a abril de este año creció un 17%. En total, 34 millones de euros de gasto en productos del mar se generan ante una pantalla y no ante un mostrador o un lineal.

Según Ignacio Biedma, experto en Distribución de Nielsen, "el lineal se está dinamizando como nunca con nuevas propuestas para el consumidor que tratan de responder a sus necesidades, ya sea por salud, conveniencia, etc. Hay una oportunidad que el mercado de gran consumo no debe desaprovechar. Pensemos que a cuatro de cada diez consumidores les encanta probar cosas nuevas y busca las novedades activamente en la tienda. El fresco siempre será importante, pero el abanico de opciones se multiplica y la cesta del mar será cada vez más heterogénea".