La marca de chocolate Milka, perteneciente al grupo de alimentación Mondelēz International, apuesta por reforzar su gama de tabletas con el nuevo sabor Milka Oreo Blanco, un lanzamiento que ofrecerá a los consumidores un chocolate blanco relleno de trocitos de galleta Oreo.

Con este lanzamiento, Mondelez continúa apostando por la combinación entre Milka y Oreo, una combinación que cuenta ya con un total de cuatro variedades, ya que el nuevo Milka Oreo Blanco se suma al portfolio de tabletas de 100 gramos de Milka con Oreo: Milka Oreo, Milka Oreo Sandwich y Milka Oreo Brownie.

Milka cuenta desde 2018 con el sello de Cocoa Life, el programa de cultivo sostenible del cacao. Se trata de una iniciativa que se enmarca dentro de la estrategia de Responsabilidad Social Corporativa del grupo

“En Mondelēz International trabajamos siempre para ofrecer el snack adecuado en el momento oportuno. Durante el último año, hemos visto que cada vez más consumidores apuestan por el chocolate blanco, y por eso hemos decidido lanzar esta nueva variedad, una innovación que combina la cremosidad del chocolate blanco de Milka con el sabor de Oreo. Este lanzamiento refuerza además la colaboración entre Milka y Oreo, que ya ha demostrado su éxito entre los consumidores con el resto de variedades.”, explica Roberto Cappato, Senior Brand Manager de Tablets en España.

Además, hay que destacar que Milka cuenta desde 2018 con el sello de Cocoa Life, el programa de cultivo sostenible del cacao. Esta iniciativa, que se enmarca dentro de la estrategia de Responsabilidad Social Corporativa del grupo, busca lograr un consumo sostenible del cacao, ayudando a mejorar las condiciones de vida y las prácticas agrícolas de las comunidades dedicadas al cultivo de cacao.

Para ello, Cocoa Life trabaja junto con los agricultores del cacao para hacer que sus plantaciones o cultivos sean más productivos y rentables. A su vez, ayuda a empoderar a los hombres, mujeres y niños de esas comunidades, para que puedan liderar su propio desarrollo y mejorar su estilo de vida. Por último, protege y restaura la tierra y los bosques donde se cultiva el cacao.

Así, este programa, que comenzó en 2012, y en el que se han invertido unos 400 millones de dólares, ha ayudado a mejorar las condiciones de vida de más de 200.000 personas de las comunidades del cacao situadas en Ghana, Costa de Marfil, Indonesia, República Dominicana, India y Brasil.