Nestlé inició la andadura de Nesquik hace 50 años, un nuevo producto que se presentaba bajo el eslogan "no se parece a ningún otro", por su capacidad de disolverse al instante tanto en leche caliente como fría. Nesquik había aparecido en el mercado estadounidense en 1948, donde era ya una marca reconocida y consolidada a nivel internacional. Con la llegada de la mascota Quicky en 1990, Nesquik se convirtió en producto de referencia entre el público infantil.

El mayor logro de Nesquik durante todos estos años ha sido mantener y consolidar su crecimiento hasta convertirse en una de las marcas preferidas por los consumidores, que valoran su instantaneidad y lo perciben como claro referente del mercado de cacao soluble. Nesquik ha sumado más de 10 puntos de participación en los últimos 14 años, con el consiguiente incremento del número de consumidores fieles a la marca.

Con el paso de los años, Nesquik se ha ido adaptando a las necesidades de los consumidores con variedades como Nesquik noche, el único cacao con manzanilla, tila y melisa que contribuye al descanso nocturno de los niños, y Mi primer Nesquik, cacao con cereales, especialmente adaptado al consumo de niños a partir de los 3 años, así como con nuevos sabores como fresa y plátano.

El gran valor de la marca ha llevado a extenderla a otras categorías de producto de la compañía como helados, cereales para el desayuno, chocolates, snacks, yogures, Nesquik listo para beber e incluso turrón o cápsulas de la gama de Nescafé Dolce Gusto. Igualmente tiene presencia en el mercado de Fuera del Hogar, con un notable consumo en bares y cafeterías.