Nestlé ha confiado en su fábrica extremeña ubicada en Miajadas (Cáceres) para adentrarse en una categoría de producto, llamada Cooking Aids o Ayudas Culinarias. Así pues, la planta ha empezado a producir una gama de 3 salsas especiadas y envasadas en vidrio que cuentan con la certificación Halal y que servirán de fondo culinario para cocinar platos étnicos.

De momento, se comercializarán en mercados de Oriente Próximo como Arabia Saudí, Qatar o Dubái, entre otros, aunque ya se está trabajando en nuevas gamas con sabores pensados, por ejemplo, para países europeos. En este sentido la fábrica aumentará sus exportaciones en un 5%.

Hasta el momento, la planta cacereña elaboraba su amplia variedad de salsas con el tomate extremeño como ingrediente principal. Ahora, sin embargo, es la primera vez que produce una gama completa de producto en la que el ingrediente protagonista es una combinación de especias en lugar de tomate.

“Es un orgullo haber conseguido este proyecto porque nos abrimos paso en una nueva categoría y porque nos permite, una vez más, demostrar la calidad y la capacidad de adaptación de nuestro equipo humano y de nuestras instalaciones. Estas ayudas culinarias combinan más de 14 especias diferentes en cada variedad por lo que requieren un cuidadoso proceso de elaboración en torno a las proporciones de ingredientes y sabores. Para nosotros, es una clara apuesta de la Compañía por la planta, garantizando su futuro y su competitividad”, destaca el director de la fábrica de Nestlé en Miajadas, César Celemín.

Un elemento clave para esta adjudicación han sido las dos certificaciones para elaborar productos Halal de las que dispone la fábrica, su amplia experiencia en la elaboración de numerosas salsas de tomate con destino a países de Oriente Próximo y su estratégica ubicación gracias a su conexión próxima y directa al tráfico marítimo.