Algo más del 75% de las consumiciones que los españoles realizan fuera del hogar incluye algún producto de impulso; esta categoría engloba refrescos, agua, cerveza, helados, snacks salados o bollería. El consumo de estos alimentos se concentra en niños y jóvenes de hasta 24 años, y refrescos y bollería son los productos estrella, según la empresa de investigación de mercados The NPD Group.

El consumo de impulso en los canales observados (restauración comercial, retail, colectividades y otros como vending, transportes, hoteles y ocio nocturno) está protagonizado por las bebidas frías, que están presentes en el 85% de las ocasiones, frente al 29% que incluye algún aperitivo o snack salado, helado o bollería.

Estos productos de impulso representan una categoría que ha crecido un 2,5% en el último año, más de un punto por encima del crecimiento registrado en todo el sector de restauración durante el mismo periodo (1,4%).

A la hora de consumir este tipo de productos, los españoles se decantan por las bebidas con gas, la cerveza y el agua, mientras que, entre los alimentos, los más demandados son los productos de bollería, los helados y las aceitunas y frutos secos.

Niños y jóvenes, un centenar de consumiciones más que la media

Alguno de estos productos está presente en al menos 130 consumiciones al año, pero superan con creces esta media los niños y los jóvenes de hasta 24 años, con 237 consumiciones anuales. Estos segmentos de edad generan el 30% del mercado, aunque el grupo que más ha contribuido a su crecimiento en los últimos doce meses ha sido el de adultos de 35 a 49 años, con un aumento de sus consumiciones del 4%.

Según The NPD Group, el 52% del tráfico se produce durante las horas de snacking: desayunos (12%), aperitivos de media mañana (16%) y meriendas (24%), mientras que el resto se concentra en las comidas principales (24% en la comida y 24% en la cena), aunque son estos últimos los momentos de consumo en los que los productos de impulso han crecido a mayor ritmo durante el último año.

Por canales, más de dos tercios del consumo de impulso se realiza en la restauración comercial, sector al que siguen en importancia el vending y los establecimientos de retail como kioscos, gasolineras y tiendas de conveniencia.