Desde su origen Bodegas Campo Viejo ha sido pionera en el cumplimiento de las normas más estrictas de conservación del medio ambiente. En 2011 fue la primera bodega española en certificar su Huella de Carbono y en 2016 se convirtió en el primer centro alimentario español con el sello 'Calculo, Reduzco y Compenso'; el mismo año que consiguió ser también la primera bodega del país en certificar su sostenibilidad medioambiental con el “Wineries for Climate Protection”. Ahora, de cara a 2020, la bodega de Pernod Ricard tiene como objetivo generar residuo cero a vertederos, en lo que será un nuevo paso dentro de su compromiso con la sostenibilidad en todas las áreas del negocio.

Estíbaliz Torrealba, responsable de Desarrollo Sostenible de Pernod Ricard Bodegas, explicaba durante una visita a las instalaciones y viñedo de Campo Viejo en la Rioja que la Responsabilidad Social Corporativa es un pilar fundamental para la compañía; indicando que se han implantado en las diferen­tes áreas de la actividad a todos los niveles “un Sistema de Gestión de Responsabilidad Social integrado con nuestro Sistema de Calidad, Seguridad Alimentaria, Ambiental y de Prevención de Riesgos Laborales”.

Para el presente ejercicio fiscal la compañía tiene previsto implantar paneles solares que garantizarán que toda la energía de la instalación prevenga de fuentes renovables

Con el objetivo de ser referente internacional en el ámbito vinícola y medioambiental, la búsqueda de soluciones y mejores prácticas siempre ha estado en el centro de todas las actuaciones de Bodegas Campo Viejo. En 2001 se construía la bodega situada cerca de Logroño, semi-enterrada e integrada en el paisaje, para minimizar el impacto ambiental, no tener que utilizar medios de climatización gracias a la temperatura interior constante todo el año y lograr una ventilación de forma natural.

En la instalación el 100% del consumo eléctrico proviene de fuentes de energía renovables. No hay calderas de combustibles fósiles, las bombas de calor utilizan gas y la climatización de la sede social se consigue con un sistema geotérmico a partir de 11 perforaciones realizadas en las viñas. Para el presente ejercicio fiscal la compañía tiene previsto implantar paneles solares que garantizarán que toda la energía de la instalación prevenga de fuentes renovables.

El 12% del vino de la DO Calificada Rioja

 

El 12% del vino de la DO Calificada Rioja corresponde a Campo Viejo, un 4% procede de sus propios viñedos y el resto de las compras estables que mantiene con agricultores. En la bodega este año se han elaborado más de 16 millones de kilos de uva, el equivalente a 16 millones de botellas anuales de las marcas Campo Viejo, Azpilicueta y Alcorta.

Desde que la uva está en la vid hasta que el vino sale embotellado de esta bodega que aloja 60.000 barricas, en Campo Viejo buscan la mayor eficiencia para los distintos procesos de elaboración de los vinos. Por ejemplo, las uvas se reciben en el nivel superior de la bodega y llegan al depósito por gravedad sin gran consumo eléctrico, ni daños innecesarios. Mientras otro ejemplo del compromiso por la reducción de la huella de carbono es la compra de roble francés directamente en Francia, para la posterior elaboración de las barricas en España, reduciendo así la huella de transporte en un 70%.

La compañía colabora estrechamente tanto con sus viticultores como proveedores para asegurarse de que cumplan con las directrices sostenibles de AENOR

El enfoque en el medio ambiente no se limita a la bodega. La compañía colabora estrechamente tanto con sus viticultores como proveedores para asegurarse de que cumplan con las directrices sostenibles de AENOR. Tanto el producto procedente de las fincas propiedad de Campo Viejo como el de se compra a los agricultores se llevan a cabo técnicas punteras de gestión ecológicas para el control sostenible de plagas o enfermedades y se usan sistemas de riego eficientes. Igualmente, las plantaciones del viñedo y los bosques que rodean la bodega se alimentan del ciclo del carbono liberado durante la fermentación del vino.

Es destacable que mientras en la mayoría de las bodegas en España se consumen 2,25 L de agua por cada botella de vino elaborado, en Campo Viejo solo usan 0,77 L por botella lo cual permite ahorrar el equivalente a más de 20 piscinas olímpicas de agua cada año. En la bodega existe una red de contadores de agua que permite conocer el consumo relacionado con cada proceso y ayuda a comprender y gestionar  mejor la huella hídrica. Un buen ejemplo de la colaboración entre Campo Viejo y sus proveedores está en haber logrado reducir progresivamente el peso del vidrio de las botellas, desde los 550g tradicionales a los actuales 390g.

Todos los productos de bodega, limpieza o similares se suministren en envases reutilizables y se usan compactadoras y aplanadoras para reducir tanto el volumen como el transporte de los residuos de plástico y cartón. Y en la actualidad muchos de los subproductos generados ya se reutilizan como fertilizantes o se envían a otras empresas para ser usados como materia prima.

Un “Sendero de la biodiversidad” 

Una de las últimas iniciativas de Campo Viejo en materia medio ambiental ha sido el estudio de biodiversidad de todo el área de viñedos que rodea a la bodega. Una apuesta que se ha concretado en la  instalación a lo largo de la finca de “un sendero de biodiversidad” con 16 puntos de interés con elementos como nidos para pájaros, junto con comederos para los meses fríos.

Los visitantes pueden conocer a lo largo de este recorrido las prácticas de sostenibilidad de la compañía y ver los “hoteles” y muros de piedra que albergan lagartijas, sapos y otros insectos, así como estanques de agua o guardaviñas de piedra para animales que previenen de insectos dañinos para la vid, controlando así su población de forma natural y sostenible,  manteniendo el equilibrio de la viña sin utilizar pesticidas.

129,9 millones de euros en 2019

Pernod Ricard Bodegas, a la que pertenece Bodegas Campo Viejo, cerró su año fiscal 2019 el pasado mes de junio con unas ventas totales de 129,9 millones de euros. Un 40% de esta cifra corresponde al mercado español y el 60% sale con destino a más de 60 países. Dentro del mercado interior, el 51% de las ventas corresponden al canal Alimentación, un 41% se vende en Hostelería y el 8% restante en venta directa (“Non Traditional Channels” en la denominación de la compañía).

Como filial del Grupo Pernod Ricard, Pernod Ricard Bodegas está integrado en Pernod Ricard Winemakers desde 2010. En su portafolio cuenta con marcas como Campo Viejo, Azpilicueta, Alcorta, Ysios y Tarsus; además de la distribución en España del champagne Perrier- Jouët, del cognac Martell, del ron Pacto Navío, el whisky Longmorn Single Malt, el armagnac Comte de Lauvia y de los vinos Jacob’s Creek (Australia), Brancott Estate (Nueva Zelanda). También es el distribuidor oficial en España de vinos chilenos de Concha y Toro.