Los juzgados admiten la querella presentada por García Carrión contra  Goldman Sachs y Bankia como responsables civiles y contra su ex director financiero, Félix Villaverde Carnevali, y su hijo, Carlos Villaverde Itzaguirre, por diferentes delitos como el de administración desleal, falsedad y apropiación indebida; así como contra cuantas otras personas y entidades hayan intervenido en estas actividades fraudulentas.

El juzgado de primera instancia e instrucción número 2 de Jumilla (Murcia) ha admitido a trámite en auto de fecha 26 de febrero de 2021 la querella presentada por J. García Carrión por la realización de operaciones especulativas con divisas no autorizadas.

García Carrión mantiene que las entidades financieras han incumplido la normativa bancaria (MIFID) y han comercializado deficientemente derivados especulativos a un cliente no experto, aprovechándose de la deslealtad de su ex director financiero, Félix Villaverde Carnevali, y su hijo, Carlos Villaverde Itzaguirre

La admisión a trámite de esta querella es un paso más en la disputa que García Carrión mantiene con diversas entidades financieras (Goldman SachsInternational, Bankia, BNP Paribas) por lo que se conoce como derivados exóticos. Estas operaciones especulativas, difíciles de valorar y comprender, son de alto riesgo para las empresas. Sin embargo, las entidades financieras no informan a los clientes de ello y las venden con márgenes implícitos no comunicados, en grave conflicto de interés con sus clientes.

En el caso de García Carrión, los tribunales han admitido la tramitación de una querella al encontrar indicios de delito. García Carrión mantiene que las entidades financieras han incumplido la normativa bancaria (MIFID) y han comercializado deficientemente derivados especulativos a un cliente no experto, aprovechándose de la deslealtad de su ex director financiero, Félix Villaverde Carnevali, y su hijo, Carlos Villaverde Itzaguirre.

El Fondo Monetario Internacional ya alertó de este tipo de operativas bancarias en un informe (Randall Dodd) que denominaba a estos productos como “exóticos” y estimaba que las pérdidas de compañías en países como Brasil, Polonia, China, México, Corea del Sur y Japón ya superaban los 530.000 millones de dólares.