España, por tercer trimestre consecutivo, se sitúa a la cabeza de Europa en expectativas económicas, aunque de nuevo se mantiene en valores negativos en cuanto a las previsiones de consumo. Una tendencia que no parece vaya a cambiar en los próximos meses. Estas son algunas de las conclusiones del último estudio "Clima de Consumo en Europa", llevado a cabo por la consultora GfK, para el tercer trimestre de 2015.

En este período, España, con 34 puntos, vuelve a liderar las expectativas económicas de los 15 países de la Unión Europea analizados, a pesar de haber caído 4 puntos respecto al trimestre anterior. Una confianza que no es suficiente para mejorar las previsiones de gasto, cuyo indicador se sitúa en -5 puntos, sólo por encima de países muy golpeados por la crisis, como Rumania (-6), Polonia (-9), Portugal (-21) y Grecia (- 37). Según GfK, esto indica la reiterada confianza de los consultados en la recuperación del país, mientras mantienen su postura de no incrementar el consumo en sus hogares, no al menos a corto plazo.

Además, si comparamos ambos indicadores, hay 39 puntos de distancia que los separan. Una diferencia que aunque importante, sí se ha reducido de forma notable en los últimos tres meses, puesto que en la medición de junio la brecha era de 50 puntos entre uno y otro. Sin embargo, hay un dato que llama la atención de forma positiva y es la percepción del final de la crisis cuyo indicador, por primera vez desde 2011, baja de los tres años. Teniendo en cuenta que nuestra economía se ha ralentizado entre los meses de julio y septiembre, cualquier mejora de este indicador es favorable.

Expectativas europeas

Durante el verano, ha habido varios temas que han estado presentes en la mente de los ciudadanos europeos. Entre ellos, el nuevo paquete de ayudas y las segundas elecciones en Grecia, además de la llegada de los refugiados procedentes en su mayoría de Siria, principalmente a Alemania. En este país, algunos consumidores empiezan a pensar que el desempleo aumentará en la próxima primavera, cuando los refugiados aceptados formen parte del mercado laboral alemán. Esta percepción ya se ha hecho sentir durante estos tres últimos meses, puesto que las expectativas en relación al empleo han caído 20 puntos en el mes de agosto y otros 15 en septiembre. Queda por ver hasta qué punto su integración en los distintos países tendrá consecuencias económicas y afectará al estado de ánimo de los consumidores.

Como consecuencia de lo vivido estos meses en Europa, en el trimestre julio-septiembre, las expectativas económicas cayeron en 11 de los países consultados, mientras que sólo en 4 mejoraron. Entre los primeros destaca Grecia, con un descenso de -20 puntos. Sin embargo, en esta caída le aventajan la República Checa con -31 y Bélgica con -23. La de mayor trascendencia recae en Alemania con -19 puntos. Entre el grupo de países más optimistas destacan Austria con 20, Bulgaria con 6 e Italia con 5. 

Respecto a las expectativas de ingresos, en el país germano también han quedado afectadas, ya que el indicador cayó en 9 puntos en el último trimestre, aunque continúan a la cabeza de Europa con 48 puntos. Con respecto a las expectativas de consumo, el estudio muestra que los alemanes mantienen el indicador más alto entre los 15 países analizados, al obtener 50 puntos. Una cifra que se ha reducido en 7 puntos durante los últimos tres meses y por segundo trimestre consecutivo. Detrás le siguen, Reino Unido a 35 puntos de distancia y Austria a 39.