España es ya el segundo país de la UE con mayor número de restricciones al ejercicio del comercio, según la última comunicación de la Comisión Europea (CE) presentada por Jyrki Katainen, vicepresidente de Fomento del Empleo, y Elzbieta Bienkowska, comisaria de Mercado Interior. Desde Bruselas demandan a los Estados modernizar su marco normativo porque "la regulación diseñada predominantemente para el comercio físico limita la capacidad de las empresas para adaptarse y reaccionar a los cambios producidos por el e-commerce" y la transformación digital, tal y como llevan denunciando desde la Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (Anged) desde hace tiempo.

En esta línea, la Comisión incide en que la "acumulación de diferentes y complejos marcos regulatorios a nivel nacional, regional y local", como ocurre en España, tienen un "impacto negativo sobre la eficiencia" del sector, los precios y la competencia.

"La acumulación de diferentes y complejos marcos regulatorios a nivel nacional, regional y local tienen un impacto negativo sobre la eficiencia del sector, los precios y la competencia", según la CE

Desde Anged consideran que el documento elaborado por la Comisión es "muy duro" respecto a prácticas aplicadas por la mayoría de comunidades autónomas, como es el caso de las barreras a la apertura de nuevas tiendas, las restricciones de horarios comerciales, los impuestos específicos o las regulaciones de las rebajas y los canales de distribución.

En concreto, Bruselas señala que se siguen aplicando barreras a la apertura de nuevas tiendas en muchos casos "desproporcionadas". En su opinión, restringir la concesión de licencias de apertura al tamaño de las tiendas (más de 2.500 metros cuadrados en muchas autonomías) "puede moldear de forma artificial la oferta comercial afectando a los formatos y al tamaño de las tiendas abiertas".

Anged reclama un marco comercial "moderno, adaptado a la era digital, que garantice la misma libertad comercial a todos los operadores"

Sobre los horarios comerciales, Bruselas advierte de que "el e-commerce está cambiando significativamente los hábitos de consumo y las tiendas físicas pueden tener problemas para mantenerse frente a la competencia del comercio electrónico". Por eso, demanda a las Administraciones más "flexibilidad" y unas reglas de juego más equilibradas con el e-commerce. "En Finlandia, los horarios comerciales han sido recientemente liberalizados por completo, con un impacto muy positivo en el empleo y la competencia", pone como ejemplo Bruselas. Junto a Finlandia otros 12 países de la UE ya han liberalizado los horarios, entro otros, Suecia, Irlanda, Portugal o Italia. España se encuentra a la cola de restricciones, con una regulación de horarios fragmentada en 17 normativas autonómicas, a la que se suman restricciones locales.

Sobre el impuesto sobre grandes establecimientos comerciales que en España aplican Cataluña, Aragón y Asturias, el Ejecutivo europeo es meridianamente claro, apuntando que "la existencia de impuestos específicos basados en el tamaño que solo se aplican a las tiendas físicas, puede suponer para éstas una desventaja competitiva en comparación con los comercios online y otras empresas" competidoras. Una advertencia que ha venido haciendo Anged desde hace años.

Con esta hoja de ruta, la Comisión pretende que los Estados valoren sus marcos regulatorios y limiten las restricciones, lo cual afecta al ámbito regional y local. Además, Bruselas otorga un papel esencial a las autoridades de la Competencia de cada Estado para evaluar las normas.

Tanto empresas como consumidores están demostrando una gran capacidad de adaptación al nuevo entorno en el que vivimos. "Por desgracia, buena parte de la legislación comercial ha quedado anclada en el siglo XX. Por eso, desde Anged demandamos un marco normativo moderno y flexible que responda a la realidad del mercado. Una mayor libertad comercial para competir en igualdad de condiciones", concluyen desde la Asociación.