Campofrío quiere revolucionar la categoría de salchichas con dos nuevas gamas "que concilian preferencias de padres e hijos". Estas salchichas de pechuga de pollo o pavo no llevan conservantes ni fosfatos añadidos, ni colorantes, lactosa o gluten. Son las primeras del mercado bajas en grasa, con un porcentaje similar al que presenta una pechuga de pollo o pavo, de menos de un 3%.

Este nuevo producto "es la ecuación perfecta para dar solución a las necesidades de las familias: su sabor encanta a los niños, son productos fáciles de preparar para los padres y les permiten diseñar menús nutricionalmente equilibrados", explican desde la empresa cárnica.

El desarrollo de estos nuevos productos ha contado con la participación y el asesoramiento de expertos de la Fundación Española de Nutrición.