LPR ha obtenido la calificación Advanced Gold en materia de RSC que concede la plataforma de auditoría EcoVadis. Con un valor de 68 sobre 100, la firma de pooling mejora su puntuación por cuarto año consecutivo y consigue cuatro puntos más que en 2015.

La auditoría se basó en veintiún criterios agrupados en cuatro disciplinas principales: medioambiente, prácticas laborales, ética empresarial y compras sostenibles. Desde LPR afirman que, para conseguir este resultado, han adoptado algunas medidas nuevas, como la firma de un acuerdo para la reforestación de quince hectáreas de bosques con la asociación Plantons pour l'avenir, acción con la que se pretende reducir o compensar las emisiones de CO2 asociadas a las actividades de transporte de la compañía.

Asimismo, LPR ha reforzado su comunicación interna sobre las políticas empresariales, para lo que distribuyó entre su personal documentación relacionada con la lucha contra la corrupción, los conflictos de intereses, el fraude y las prácticas anticompetitivas, en la que se explicaban las directrices que deben cumplirse.

Por último, LPR ha puesto en marcha un proceso de supervisión de compras en el ámbito del transporte. En 2010, la compañía se convirtió en el primer arrendador del sector en conseguir la certificación PEFC. Ahora, da continuidad a esta iniciativa con la creación de un indicador de "transportista verde" que le permite determinar el nivel "ecológico" del transporte que contrata. La idea es que este indicador permita a LPR seleccionar sus socios en el sector del transporte basándose en este criterio, tal y como informan desde la firma.