ARAL Digital.- Un 80% de las empresas españolas de alimentación estima por debajo el cálculo del riesgo en la compra de materias primas, según recoge el último informe de la consultora Lowendalmasaï, que recuerda a los responsables de las empresas españolas de que la “volatilidad de los mercados afecta principalmente a las materias primas y puede llevar su EBIT (Beneficio Antes de Intereses e Impuestos) a cero”. De este modo, los expertos de la consultora operacional advierten de que existen “muchas variables exógenas, que tanto los departamentos de compras, como los de ventas o los financieros, no están teniendo en cuenta a la hora de tomar decisiones” y que deben estudiar en profundidad para “evitar sustos” en la cuenta de resultados. Así, materias primas como el trigo, la cebada, el arroz o el aceite de palma están sujetas a grandes fluctuaciones en sus precios y también al “juego” de los especuladores.

Para mitigar este impacto en la compra de materias primas, Lowendalmasaï ha lanzado en España el MAK, un sistema pionero de medición del riesgo, cuyo objetivo mitigar el impacto de la volatilidad de los mercados en la compra de materias primas. “Tan sólo con conocer el histórico del precio de compra de sus materias primas, podemos ayudar a cualquier empresa a calcular su riesgo real y conseguir que sus responsables adopten la mejor decisión posible”, asegura Eric Mass, director del departamento de Purchasing and Cost Performance de Lowendalmasaï. Lowendalmasaï ha venido desarrollando esta metodología con algunos de sus clientes desde 2007. En un principio, se aplicó en las empresas del sector de la automoción para dar el salto, poco después, a las empresas de alimentación, donde está cosechando un éxito rotundo en los departamentos de compras en los últimos años. Ahora, en 2012, con la metodología modernizada, su aplicación va más allá de estos dos sectores. “Cualquier empresa cuyas compras estén sujetas a la volatilidad de los mercados puede beneficiarse de este sistema. No sólo las empresas de alimentación, ya que la fluctuación de los precios también afecta a productos como el cobre, el algodón, el aluminio o el petróleo”, asegura David Puentes, Business Development Manager de Lowendalmasaï.