El Juzgado de Marca Comunitaria nº 1 de Alicante, mediante su reciente sentencia de 28 de enero de 2014, ha estimado la demanda interpuesta por Puig contra el grupo Equivalenza, responsables de la red de tiendas de perfumería de equivalencia. La perfumería de equivalencia consiste en la fabricación y comercialización de fragancias que se califican como "equivalentes" en olor a otros perfumes de referencia, por lo general de marcas de prestigio.

El uso de las marcas de Puig por parte de Equivalenza se concretaba en el material publicitario y en las denominadas tablas de equivalencias (folletos en los que se relacionan las referencias numéricas de las fragancias de equivalencia con las marcas de los perfumes originales a los que supuestamente equivaldrían en olor) que las demandadas difundían directamente y a través de su red de tiendas.

La sentencia declara que el uso por las demandadas de las marcas de reputados perfumes de Puig (212 Carolina Herrera, Paco Rabanne Pour Homme, Black XS de Paco Rabanne, Ultraviolet de Paco Rabanne, 1 Million de Paco Rabanne, Lady Million de Paco Rabanne, Nina de Nina Ricci, Love in Paris de Nina Ricci y Premier Jour de Nina Ricci) en su actividad de publicidad y promoción de sus perfumes de equivalencia, infringe las referidas marcas, por aprovechamiento indebido de su prestigio, y además es constitutivo de actos de competencia desleal, en la modalidad de publicidad comparativa no leal.

En consecuencia, el Juzgado ha condenado a Equivalenza a cesar y abstenerse en el futuro de llevar a cabo dichas actividades de ofrecimiento y promoción mediante el uso de las marcas de Puig, a retirar cualquier material publicitario en el que se reproduzcan dichas marcas y abstenerse de hacer uso de tales materiales y listados a través de la red de tiendas Equivalenza, así como a indemnizar a Puig.

Esta decisión resulta de gran relevancia ya que, en lo relativo a infracción de marca, tiene alcance en toda la Unión Europea y es la primera de los juzgados de marca comunitaria en la que se protege a los titulares de marca y se ofrece tutela concurrencial frente a la creciente práctica de la perfumería de equivalencia haciendo un uso de marcas ajenas.