EVOLUCIÓN DEL SECTOR Y DE LA COMPAÑÍA EN EL ÚLTIMO AÑO.- Hasta la irrupción de la pandemia, la tónica general fue de un crecimiento más en valor que en volumen e impulsado por los alimentos frescos. Se ha mantenido también la transformación del sector en cuanto a mejoras de las tiendas, en la adaptación a las exigencias medioambientales o en la implantación de la digitalización en diferentes ámbitos, no solo para el canal online.

En cuanto a nosotros, cerramos el ejercicio con un crecimiento del 2,4% y superamos los 300 millones en facturación. También en el último año, hemos avanzado en la implantación del nuevo modelo -entre aperturas y reformas- y, en materia medioambiental, hemos eliminado las bolsas de plástico, tanto las de la línea de cajas como las de la sección de frutas y verduras, así como los plásticos, vasos y cubierto de un solo uso.

Este sería el resumen hasta que se desencadena la crisis sanitaria. A partir de esta, creo que lo más destacable del sector ha sido su capacidad rápida de adaptación a una situación extraordinaria y totalmente desconocida, tanto para implantación las medidas adicionales de seguridad e higiene para clientes y empleados como por haber sido capaces de garantizar el abastecimiento en un tiempo récord. Y en este sentido, quiero subrayar que las cadenas regionales hemos estado a la altura y hemos sabido responder igual que las grandes cadenas nacionales.

“Hasta la irrupción de la pandemia, nuestra previsión era crecer en torno al 2,6%, pero aun es pronto para calcular el verdadero impacto que va a tener”

PRINCIPALES EJES DE CRECIMIENTO DEL MERCADO.- Valorando la evolución antes de la pandemia, está claro que si el crecimiento ha sido más por valor que por volumen es porque el consumidor ha estado dispuesto a gastar más, sobre todo, en aquellos productos que le ofrecían un valor añadido. Especialmente si estaban vinculados con el factor salud y con la comodidad. Los frescos se han vuelto a imponer, pero también ha sido importante el tirón de la comida lista para consumir. La implantación de las secciones de cocina en las tiendas está funcionando. En ese sentido, diría que los ejes han sido salud y conveniencia. Y añadiría también sostenibilidad. El esfuerzo que está haciendo todo el sector en aspectos como eficiencia energética o eliminación de los plásticos de un solo uso está siendo determinante.

Y en cuanto a la crisis sanitaria, creo que más que hablar de crecimiento podemos decir con mucho orgullo que hemos demostrado ser un sector muy maduro. La respuesta de todas las cadenas -con la colaboración de todo el sector agroalimentario- para garantizar el abastecimiento ha sido ejemplar.

CAMBIOS EN LOS CONSUMIDORES CON LA CRISIS DE LA COVID-19.- Hemos detectado varios cambios, pero todos movidos por el factor seguridad. Durante el confinamiento, las compras han sido de mayor ticket medio, pero con menos visitas. Ha habido mayor interés por los productos básicos y también por los productos de proximidad porque el origen conocido genera confianza; y también hemos detectado que se desviaba venta asistida hacia el libre servicio, por hacer la compra lo más rápido posible y por cierto temor ante una mayor manipulación del producto no envasado.

Ya con la desescalada, continúa esa preocupación por la seguridad, aunque se está recuperando la venta asistida. Pero se mantiene la demanda de productos locales y de temporada, así como todo lo que se vincula con alimentación saludable.

EVOLUCIÓN DE LA MARCA DE DISTRIBUIDOR.- Sin duda va a subir. Como ya ocurriera en la crisis de 2008, el ahorro se va a imponer, tanto entre los que están soportando las consecuencias económicas como entre los que todavía nos las sufren aunque sí mantienen el temor porque el recuerdo de la última crisis económica aún está muy presente. Además, hay mucha incertidumbre y miedo ante un posible rebrote en el futuro que vuelva a paralizar la economía del país.

En nuestro caso, más que incrementar mucho la marca de distribuidor -siempre la hemos mantenido en torno al 22%- nos centraremos en promociones eficientes que aseguren un carro de la compra económico.

EVOLUCIÓN DE LA VENTA ONLINE EN GRAN CONSUMO.- Hasta la pandemia, se mantenía, prácticamente, en la misma tendencia; pero con el confinamiento se ha disparado. Lógicamente, ha sido por una cuestión puramente de necesidad, y la previsión es que vuelva a los índices previos al confinamiento. Quizá un poco más porque haya ganado adeptos entre los que nunca habían utilizado antes este canal. Pero no mucho más.

En cualquier caso, estamos acelerando nuestro el desarrollo de nuestra Tienda Online, porque está claro que es un canal importante para los consumidores. Como alternativa, durante la pandemia hemos habilitado la compra por teléfono para los mayores de 65 años. 

RETOS Y DEBILIDADES PARA EL SECTOR.- La pandemia ha creado una sociedad que de repente se ha vuelto insegura y tiene miedo de lo desconocido, de lo que no controla, de lo que no ve o no entiende, de las consecuencias económicas que va a acarrear la crisis sanitaria, etc. El reto inmediato va a ser generar confianza en el consumidor para que venza toda esa inseguridad. Para eso hemos de establecer una comunicación directa y estrecha con el consumidor, para mostrarle qué hacemos y como lo hacemos. Si no, nos quedaremos a mitad camino en ese intento de devolverles la confianza. Ahí podrían radicar las debilidades del sector.

“Las cadenas regionales hemos estado a la altura y hemos sabido responder igual que las grandes cadenas nacionales”

EL NUEVO ESCENARIO PARA EL RETAIL FÍSICO TRAS LA PANDEMIA.- Vuelvo al factor seguridad. Es el que va a definir y condicionar el nuevo escenario. ¿Qué aspectos influirán? Por un lado, aspectos como la proximidad, tanto de las tiendas físicas como del origen de los productos; el tamaño de las tiendas, de modo que faciliten el distanciamiento seguro y que no limiten en exceso el aforo; el reforzamiento de las medidas de higiene y prevención; la mínima manipulación de los alimentos o productos vinculados con una alimentación saludable van a ser fundamentales a partir de ahora. Y, por otro lado, vuelvo también a la comunicación directa con los consumidores para explicarles por qué se pueden sentir seguros cuando acudan a la compra.

En ese mismo escenario, el factor precio recuperará mucho peso; como ocurrió en 2008. Esto conllevará a tener surtidos más eficientes, con especial cuidado a los básicos y la MdD. Las promociones también tendrán que ser revisadas para ser más eficientes y agresivas, ayudando al cliente a comprar sus productos preferidos con un precio de carro económico.

PREVISIONES DE LA COMPAÑÍA PARA EL CIERRE DE 2020.- Hasta la irrupción de la pandemia, nuestra previsión era crecer en torno al 2,6%, pero aun es pronto para calcular el verdadero impacto que va a tener. De entrada, es cierto que la crisis sanitaria ha generado un incremento importante en las ventas, tanto por los acopios del primer momento como por el hecho de que el confinamiento ha trasladado a la distribución el gasto que se hacía antes en hostelería. Pero también hemos tenido gastos extras muy cuantiosos, por ejemplo, para reforzar las medidas de seguridad e higiene; en logística y transporte para garantizar el abastecimiento al principio de la crisis; para contratación de personal extra y para las gratificaciones a la plantilla por la sobrecarga de trabajo de las primeras semanas.

Tampoco sabemos aún como nos afectarán las consecuencias que tenga finalmente para el turismo, ya que tenemos muchas tiendas en la costa. De momento se prevé una bajada del turismo internacional, mientras que todavía hay mucha incertidumbre con el nacional.