La Junta de Castilla y León ha informado sobre la existencia de dos nuevos casos de reses sospechosas de sufrir el mal de las “vacas locas”. Estos animales de más de cinco años, procedentes de dos explotaciones leonesas, dieron positivo en los test rápidos prionic y posteriormente incinerados. Como medida preventiva las dos granjas donde se detectaron estos animales han sido apartadas de la cadena de comercialización y todo su ganado inmovilizado, aunque falta la confirmación del diagnóstico preliminar por parte del Laboratorio Nacional de Referencia en Zaragoza, donde han sido enviadas las muestras.