AMDPress.- La división de distribución, como las perfumerías Sephora o las tiendas en aeropuertos, no son un punto clave de la economía del grupo de bienes de lujo LVMH, según su presidente, Bernard Arnault. El máximo dirigente de la compañía ha afirmado que la parte minorista de su negocio no supone un ala estratégica para el grupo, cuya actividad básica es la gestión de marcas de lujo como Louis Vuitton o Moët Chandon.

Si hace tiempo, LVMH consideró la compra de cadenas de distribución como una medida óptima para favorecer las ventas de sus productos, ahora parece que Bernard Arnault se ha planteado la posibilidad de vender esta división y reforzar otro segmento de su negocio.