La italiana Parmalat ha adquirido, a través de su filial española Clesa, la firma Helados Royne, con una facturación de 3.500 millones de pesetas en el último ejercicio. Esta empresa de helados cuenta con sede central en Madrid, donde también tiene un centro de producción, y con trece delegaciones comerciales repartidas entre España y Portugal. Con esta operación Clesa refuerza su presencia en un mercado como el de helados, en el que hasta ahora se limitada a operar en el segmento artesanal y exclusivamente para el canal restauración. Clesa también ha cerrado recientemente la compra de la empresa aragonesa Nuprosa, especializada en leche líquida, condensada y batidos, y con una fuerte penetración a través de sus marcas Biofit, Cerdanya, Sali y Choco Sali en el mercado aragonés. Su facturación se sitúa en torno a los 7.000 millones de pesetas.