El sector porcino español mantiene un papel muy activo en la lucha contra el cambio climático, trabajando en su día a día aspectos como la reducción del uso de agua, de energía o de emisiones de Gases de Efecto Invernadero”. Así lo ha señalado Alberto Herranz, director de la Interprofesional del Porcino de Capa Blanca (Interporc), durante la mesa redonda que, bajo el título “Desafío climático en el sector agroalimentario”, ha organizado la Red Española del Pacto Mundial durante la Cumbre del Clima en Ifema (Madrid).

Herranz ha recordado que en los últimos años el sector ha conseguido reducir un 30% el consumo de agua por kilo de carne producido y ha llevado a cabo diferentes iniciativas encaminadas a la reducción de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI).

En este sentido, ha destacado que esa labor ha dado sus frutos toda vez que en los últimos años el sector porcino ha reducido un 47% las emisiones de amoníaco por kilo de carne producido, un 38% las emisiones de óxido nitroso y un 14% las emisiones GEI por la gestión de estiércoles.

Por otra parte, el director de Interporc ha expuesto que los ganaderos de porcino trabajan bajo la premisa Reducir-Reutilizar-Reciclar. Para ello cuentan con depósitos para el reciclaje de los materiales de forma separada y participan del proceso al clasificar los tipos de residuos. Asimismo, aprovechan el purín para convertirlo en abono para cultivos, de hecho, ha aclarado “más del 90% de los purines generados por el sector porcino se reutilizan como abono agrícola”. Asimismo, ha resaltado “hoy las granjas de porcino generan un 50% menos de purines, gracias, entre otros avances, a la innovación en la industria de elaboración de los piensos”.

Por último, Herranz ha recalcado que España aplica el modelo europeo de producción, que conlleva la legislación más exigente del mundo en protección del medio ambiente y su lucha contra el cambio climático “es un compromiso real de todo el sector”.