La demanda de productos cárnicos se ha contraído ligeramente en mercados como la carne procesada de vacuno o los platos gratinados congelados. Y es que la polémica sobre el etiquetado y la inclusión descontrolada de carne de caballo en productos cárnicos apenas ha tenido impacto en nuestro país como lo revela el informe elaborado por la consultora Kantar Worldpanel, especializada en investigación basada en paneles de consumo, que compara el consumo de las 10 semanas posteriores a la publicación del informe por parte de la OCU (del 28 de enero al 7 de abril de 2013) respecto a las mismas semanas del año 2012.

Según dicho informe, en la mayor parte de los casos, el consumidor no ha modificado sus hábitos de compra de productos cárnicos, y sólo se ha producido una caída en algunos mercados específicos más directamente relacionados con la polémica, como la carne procesada de vacuno (hamburguesas, carne picada…) y los platos gratinados congelados tipo canelones o lasañas. La demanda en volumen de estos dos productos ha caído un -6,4% respecto al año anterior, cuando antes de que estallara la noticia venían creciendo en torno a un 13%.

Según César Valencoso, Consumer Insights Consulting director de Kantar Worldpanel, “el impacto, por tanto, se puede calificar de moderado, al igual que lo ha sido en el mercado francés, claramente por debajo del que ha producido en otros países del entorno como Reino Unido, donde algunas de las categorías llegaron a caer hasta un 40%”.