El 74% de los directivos del sector alimentario considera el problema de la dimensión como un reto clave de futuro, sin el cual no es posible abordar la internacionalización, así como la concentración e incremento de poder de negociación del sector de la distribución. Asimismo, la mayoría elige la calidad como el factor diferenciador más importante para afirmar su competitividad en el exterior. Estas conclusiones se desprenden del informe “Percepción sobre la Dimensión de la Industria Agroalimentaria Española”, presentado hoy en Madrid por Elena Espinosa, ministra de Agricultura, Pesca y Alimentación.

“La competitividad es un elemento fundamental para garantizar la viabilidad del sector a medio y largo plazo, y una de las claves para conseguirla es la dimensión y la estructura empresarial”, ha asegurado Espinosa durante su intervención. Asimismo, la ministra ha subrayado la atomización de la industria alimentaria española, donde el 96,5% de las empresas, más de 32.000, es pyme, y sólo un 3% cuenta con más de 50 trabajadores. Por último, Elena Espinosa ha resaltado que el sector tiene ante sí cuatro retos significatiovos: la salida al exterior, la inversión en activos inmateriales (especialmente en I D i), la formación y la promoción.

Este informe aborda el problema de la atomización de la industria alimentaria y recoge la percepción de los propios empresarios del sector de la alimentación y de los responsables de las administraciones autonómicas sobre este asunto, mediante una encuesta realizada en diversas jornadas de sensibilización que tuvieron lugar durante 2004 y 2005.

En el estudio, realizado a iniciativa de la Federación de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB) por el Instituto Internacional San Telmo y Rabobank Internacional, se concluye también que la principal preocupación para el 56% de los directivos encuestados es la pérdida de poder de negociación ante una distribución cada vez más concentrada. En segundo lugar, las demandas del consumidor son prioritarias para el 53%. También figuran entre las principales preocupaciones de estos directivos la seguridad alimentaria y la creciente competencia internacional en nuestro mercado.

Entre las alternativas que los empresarios de la industria alimentaria aplicarían para ganar dimensión destacan la adquisición y la fusión de empresas, con el 28,7%, el asociacionismo (19,8%) y las alianzas (12,9%). Asimismo, el 40% de los responsables encuestados considera que la información y el asesoramiento son esenciales para emprender este tipo de acciones, frente a un 15% que opina que el apoyo de la Administración es fundamental.

En cuanto a los representantes de los gobiernos autonómicos encuestados, éstos consideran mayoritariamente que la dimensión es un elemento condicionante de la viabilidad de las industrias agroalimentarias, aunque existen otros factores que pueden tener una relevancia equiparable. Sus planes de futuro para desarrollar la dimensión de sus empresas incluyen la intención de potenciar el apoyo al asociacionismo y cooperativismo, y la concesión de ayudas a las inversiones en procesos de fusiones y adquisiciones.

“Ganando Dimensión. Una Necesidad para la Industria Alimentaria” fue el lema de las jornadas de sensibilización que organizó FIAB en colaboración con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) durante 2004 y 2005 en casi todas las Comunidades Autónomas. A raíz de esta colaboración, se ha confirmado la necesidad de abrir una nueva vía de apoyo al sector, que se refleja en el Plan Estratégico de Desarrollo Rural 2007-2013. En estas jornadas, a las que asistieron más de 1.500 empresarios de la industria alimentaria, se explicaron las causas de la atomización del sector y se propusieron alternativas para aumentar la dimensión, como fusiones y adquisiciones, capital riesgo, financiación de adquisiciones, mercado de capitales y asociacionismo.