AMDPress.- En 2004 se vendieron más de 221 millones de botellas de cava, de las que 100,1 millones, el 45,2%, se destinaron al mercado interior y 121,2 millones, el 54,7%, se exportaron. Las ventas en España crecieron un 2,3% respecto a 2003 y el consumo exterior aumentó un 3,8%. En total, la venta de botellas de cava se incrementó en 2004 un 3,1% respecto al año anterior, lo que supone un descenso frente al aumento del 4,7% registrado en 2003.

“El aumento del 2,3% supone la mejor cifra de los cinco últimos años”, según datos facilitados por el presidente del Consejo Regulador del Cava, Gustavo García Guillamet, quien calificó este ejercicio de “muy bueno”. Sin embargo, estas cifras se vieron mermadas por el boicot de la pasada Navidad, debido a las declaraciones de Carod Rovira; en este período, las ventas reflejaron un descenso del 1% sobre las cifras del año anterior. "Sin esta polémica, ahora estaríamos hablando de unos resultados anuales espectaculares", declaró Guillamet.

En los últimos diez años, las ventas totales de este vino espumoso han pasado de 131 millones de botellas a 221 millones, lo que supone un aumento del 68%. “Este crecimiento se debe principalmente a la exportación, que en este período ha pasado de 50 a 121 millones de botellas, lo que supone un aumento del 142%”, explicó García Guillamet.

La UE sigue siendo la zona demandante de cava por excelencia. Los países comunitarios consumieron más de 96 millones de botellas en 2004, un 79,6% del total de exportaciones. Alemania fue otra vez el primer consumidor de cava del mundo en 2004, con 53 millones de botellas, a pesar de que las ventas a este país retrocedieron un 4,8%, mientras que el Reino Unido ocupa el segundo lugar con 30 millones de botellas ( 13%). Asimismo, el sector ha incrementado su presencia en EE UU, el tercero, con 12 millones de botellas ( 7,5%) y Japón, el cuarto, con 3,2 ( 51,18%), cifras que han permitido que este país asiático desbanque a Suiza, que pasa a quinto lugar.