La multinacional anglo-holandesa Unilever ha vendido un conjunto de marcas europeas de sopas y salsas al grupo estadounidense Campbell Soup por cerca de 1.000 millones de euros (166.386 millones de pesetas), con el objetivo de cumplir con las exigencias de desinversión impuestas por las autoridades de la Competencia de la Unión Europea para culminar la compra de Bestfoods. La transacción incluye a las marcas de sopas instantáneas Batchelors en Gran Bretaña, Royco en Francia y Heise Tasse en Alemania, los productos Mc Donnells en Irlanda, las pastillas de caldo Oxo en Gran Bretaña e Irlanda y Bla Bland en Escandinavia, y las salsas Lesieur en Francia. Se trata de un conjunto de referencias que proporcionan a Unilever una cifra de negocios de 435 millones de euros (72.377 millones de pesetas anuales), dan empleo a 1.300 personas y disponen de unos activos netos de 100 millones de euros (16.368 millones de pesetas). Según el director de la división de alimentación de Unilever, Patrick Cescau, está operación se inscribe dentro de la política estratégica de la compañía de deshacerse de las actividades menos rentables.