Los representantes de algunas de las marcas más icónicas del mundo de la cerveza, el vino y las bebidas alcohólicas, han decidido apoyar conjuntamente y mantener su compromiso con los negocios hosteleros y todos los trabajadores que los integran, así como con todos los sectores que integran la cadena.

Y es que, el sector de la hostelería, está entre los que se han visto más impactados en todo el mundo por los cierres. Además, la socialización en los bares y restaurantes se ha echado de menos, al ser espacios de tradición para pasar tiempo con amigos y familia.

Los principales productores consideran que, si se trabaja de forma conjunta, con todos los socios principales, se puede ayudar a reconstruir una cultura sostenible de cafeterías, bares y restaurantes que pueda florecer pese a los tiempos inciertos actuales, a través de una respuesta completa de la sociedad.

Van a dialogar con los gobiernos nacionales, organizaciones internacionales, expertos y la sociedad en general para mejorar los estándares y proteger a las personas, la economía y las comunidades

Por ello, al tiempo que los gobiernos permiten la reapertura de los locales, estos van a trabajar junto a los minoristas y otros socios para apoyar las medidas de distanciamiento físico adecuadas. También van a utilizar su servicio de marketing, promoción de servicio responsable y programas de formación que ayudan a prevenir un consumo perjudicial frente a la amenaza del entorno seguro y social que las comunidades desean.

Además, reconociendo el crecimiento rápido de las ventas online y el suministro para el hogar de la cerveza, el vino y las bebidas alcohólicas, se pueden acelerar los esfuerzos anunciados en enero para desarrollar los estándares globales de e-commerce y salvaguardar el marketing, las ventas y el suministro online, invitando a las plataformas digitales y proveedores a unirse para llevar a cabo esta tarea. 

Por último, los directivos de dichos productores comentan que, mientras salimos de esta pandemia, van a continuar con la construcción de un diálogo con los gobiernos nacionales, organizaciones internacionales, expertos y la sociedad en general para conocer mejor lo que pueden hacer para mejorar los estándares y proteger a las personas, la economía y las comunidades.