El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha  concretado el calendario de medidas para la estabilidad y la mejora de la calidad de los vinos, particularmente de los que se comercializan sin indicación geográfica. Así, convocará reuniones en octubre para trabajar conjuntamente con el sector y las CCAA.

Dichas medidas, tienen por objeto mejorar la calidad y ajustar la oferta a la demanda, contribuyendo a paliar el excesivo efecto que tiene el volumen de produccion y las existencias finales de cada campaña sobre el mercado del vino. Todo ello se traduce en una gran variabilidad de los precios, que traslada a los productores de uva de vinificación una presión creciente.

Buscando paliar estos condicionantes, la Organización Interprofesional del Vino de España presentó el pasado mes de junio al Ministerio una propuesta con medidas como el control reformado para mejorar  la trazabilidad en el ámbito de la vertebración sectorial. 

El Ministerio convocará reuniones en octubre para trabajar con el sector y las Comunidades Autónomas

El resto de medidas requieren la iniciativa de las administraciones. Hasta ahora, el Ministerio ha llevado a cabo un análisis de su viabilidad y de los instrumentos jurídicos adecuados para ponerlas en práctica. Estas incluyen requisitos mínimos de calidad para uva de vinificación fuera de indicaciones geográficas de calidad,  la intensificación del control de subproductos para destilación y mecanismos de regulación de la oferta del vino. Con ello se pretende evitar que se produzcan vinos de baja calidad que no se comercialicen. El objetivo es reforzar los controles sobre el terreno en las destiladoras autorizadas, para controlar que se entregan los subproductos a destilar y, con ello, los que no se utilizan para producir vino.

La regulación de la oferta también es un punto importante. La producción está muy influenciada por la climatología, por lo que es necesario que el sector del vino sin indicación geográfica tenga una herramienta que le permita mantener la oferta ajustada a la demanda, particularmente en campañas en las que las disponibilidades (la suma entre las existencias finales y la producción) sean muy superiores a las de un año normal.

Esta norma será modificada para establecer en la misma las condiciones del mercado que desencadenarían el mecanismo de regulación. Estas condiciones serán conocidas por los operadores antes de que comience cada campaña. Un mecanismo que sea transparente, esté basado en mecanismos de desencadenamiento perfectamente definidos y conocidos, amparados en variables cuantificables, y que ofrezca la necesaria seguridad jurídica y excluya cualquier posible falseamiento de la competencia.