Mientras el comercio electrónico relacionado con el ocio está ya muy implantado en España, las compras asociadas a tareas como hacer la compra aún están pendientes de abrirse un hueco en el día a día de los españoles. Así, en alimentación envasada, solo un 18% reconoce haber comprado alguna vez online, tal y como muestra el informe "Comercio conectado", elaborado por la consultora Nielsen.

No obstante, 2015 ha sentado las bases de la digitalización del sector, de tal modo que el carrito online del gran consumo ha crecido más de un 10% respecto a 2014, según el Panel Detallistas de Nielsen, mientras que para 2016 se esperan crecimientos muy superiores a los de los últimos años.

Dentro de esta cesta online de gran consumo, sobresale una categoría por encima de la media: la alimentación para mascotas. Casi uno de cada cinco españoles compra los alimentos para mascotas a través de internet. Las razones son principalmente el tamaño y peso del producto, junto con la recurrencia casi cíclica de compra, lo que convierte actualmente a la comida para mascotas en el producto de mayor relevancia de la compra digital. De hecho, el canal online supone ya más del 7% del total de gasto de la categoría.

Más consulta que compra

En cambio, son menos los que compran en internet productos frescos, apenas un 13%. No obstante, independientemente de si la compra de fruta, verdura, etc., se culmina online, sí hay un porcentaje mayor de consumidores que utiliza webs y aplicaciones para informarse sobre estos productos. Lo principal en estos casos es ver y comparar los precios (41%), seguido por información de producto (34%) y búsqueda de ofertas y promociones (30%). Y es que el proceso de compra ha cambiado y también en productos frescos, por lo que la red de redes se ha vuelto imprescindible.

"El consumidor esta cada vez más conectado y eso significa un comprador cada vez más inteligente. Internet es una fuente ingente de información sobre los productos que queremos adquirir, aunque la compra se materialice en un espacio físico. Buen ejemplo de ello son los productos frescos, esenciales en la cesta de la compra de los españoles y con un fuerte componente emocional y sensorial, fundamental para ese 76% que disfruta haciendo la compra. Pero, a pesar de ello, muchos se informan antes sobre estos productos en Internet, especialmente para comparar precios y buscar promociones, precisamente dos de los comportamientos que más se han interiorizado con la crisis y que han llegado para quedarse", apunta el Gustavo Núñez, director general de Nielsen Iberia.