El equipo de expertos en Industria y Servicios de Simon-Kucher & Partners considera que la servitización es una palanca estratégica clave para impulsar el crecimiento rentable de las compañías. Y es que, los participantes del “Webinar Servitización: protegiendo e impulsando ingresos en tiempos de incertidumbre”, debatieron sobre este tema y afirmaron que la apuesta por este cambio de modelo comercial se incrementará en los próximos tres años.

En esta misma línea, la consultora explica que del 50% se estima que, al menos, un 40% de sus ingresos provienen de servicios y pronostican que seguirá sucediendo o incrementará en los próximos años. No obstante, señalan que hay que realizar algunos cambios en la estructura comercial, ya que hay únicamente un 19% de las compañías tiene todos sus servicios estructurados y definidos con claridad.

Únicamente un 19% de las compañías tiene todos sus servicios estructurados y definidos con claridad para su correcta comunicación al cliente

Entre las barreras que se encuentran las empresas a la hora de cambiar su modelo de ingresos hacia la prestación de servicios, desde Simon-Kucher & Partners señalan que la compañía no dispone de los recursos necesarios, y un 16% de los participantes del “Webinar” considera que su compañía no tiene el nivel de conocimiento necesario para migrar correctamente su modelo de ingresos hacia una mayor servitización.

Además, únicamente un 16% de las compañías tiene un precio de venta asociado para todos sus servicios; mientras que el 23% de las compañías cobra por sus servicios sistemáticamente y un 13% reconoce nunca cobrar por ellos. A su vez, casi el 40% justifica su oferta de servicios gratuitos argumentando que sus competidores tampoco los cobran.

Según palabras de Oscar Pinilla, responsable del área de Industria y Servicios, “la servitización permite obtener ingresos recurrentes; por lo tanto, si se aplica correctamente, la servitización genera importantes beneficios a largo plazo para su empresa”.

Por último, el 75% considera la fidelización como un beneficio relevante asociado a la servitización, ya que el nivel de conocimiento de las operaciones del cliente les permite aumentar su retención. Por otro lado, la nueva fuente de ingresos que supone la servitización se percibe como una palanca de mayor estabilidad y, por consiguiente, la reducción de la dependencia del negocio transaccional también es un punto a favor.