El consumo de frutas, patatas y hortalizas frescas, con datos del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (Magrama) para el TAM febrero de 2016, se contrajo un -3,4%, hasta situarse en los 8,071 millones de toneladas (casi 300.000 toneladas menos que en el mismo periodo del año anterior). Pese a ello, el valor de las ventas se incrementó en un 1,8%, alcanzando los 11.083,1 millones de euros frente a los 10.885,6 millones del TAM febrero de 2015, debido al incremento en un 4,9% del precio medio de la fruta (1,35 euros por kilo) y al 6,1% de aumento del de las patatas y hortalizas (1,39 euros por kilo).

Al descenso en el volumen de ventas no fue ajena ninguna de las tres categorías, siendo la de patatas frescas la que más lo acusó (-4,4%), seguida de las frutas (-3,7%) y las hortalizas (-2,5%). El descenso en las ventas estuvo ligado al aumento de los precios, lo que redundó en un incremento en valor de cada una de las categorías del orden del 7,7% en el caso de las patatas, del 1,5% en el de la fruta y del 1,4% en el de las hortalizas.

El gasto medio anual per cápita asciende a 605,8 euros

Excluídas las patatas, según datos de Kantar Worldpanel para el TAM1 de 2016 –con datos muy similares en cuanto a volumen y valor del mercado- el gasto medio anual per cápita de los españoles en frutas y hortalizas frescas asciende a 605,8 euros ( 0,7%), 328,8 de los cuales los dedicaron a la adquisición de fruta fresca ( 0,1%) y 278 euros ( 1,5%) a la compra de verduras y hortalizas frescas.

La categoría de fruta fresca incrementó el valor de sus ventas en el último año un 1,5% gracias al incremento de precios

Teniendo en cuenta los datos del Informe del consumo de alimentación en España 2015 elaborado por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, durante el pasado ejercicio el consumo medio total en alimentación per cápita ascendió a 656,7 kilos/litros per cápita y el gasto medio a 1.502,9 euros por persona. De ese total, el consumo per cápita de fruta fresca en 2015 fue de 99,18 kilos (-3,18%), principalmente naranjas (20,7%), plátanos (11,4%), manzanas (11,4%), sandía (8,7% y melón (7,9%).

También perdió presencia en el hogar la compra de hortalizas y patatas frescas (-4,7%). A la adquisición de estos productos los hogares destinaron el 7,57% de su presupuesto en alimentación y el consumo per cápita alcanzó los 81,62 kilos anuales (-4,3%). En volumen, la mayor proporción de compra correspondió a las patatas frescas (26,8%), seguidas de los tomates (17,1%) y las cebollas (9%).

El precio medio se encareció

Teniendo en cuenta la creciente preocupación que muestra el consumidor español por una alimentación saludable, cabría preguntarse el por qué de la evolución negativa de estos productos en los últimos años. Como muestra la evolución de ventas (volumen y valor) de frutas y hortalizas frescas 2011/2016, el descenso en el consumo está ligado al incremento de los precios. Y viceversa. Solo apuntar de nuevo que el precio medio de la fruta fresca se encareció del orden del 4,9% en 2015 y el de las hortalizas y patatas frescas un 6,1%.

En la actualidad, el valor de las ventas de este mercado es 370 millones de euros inferior al de 2011

Al margen del precio (junto con la calidad, uno de los factores más importantes) también cabría señalar al cambio en los canales de venta de los productos frescos. La profundización en la apuesta por los frescos de supermercados y autoservicios y los establecimientos discount ha generado un trasvase en las ventas, todavía no muy significativo pero que ha venido ligado con un cambio en los hábitos de compra: no se compra tanta cantidad como la que se adquiría en fruterías y mercados situados en un radio de acción más accesible para el consumidor (una compra tipo puede reducirse hasta en cuatro kilos si se hace en una gran superficie).

Otro apunte: los hogares formados por pensionistas fueron en 2015 los responsables del 30,3% del consumo de frutas frescas y del 28,3% de hortalizas. Y mientras descendió el consumo per cápita en todas las tipologías de hogar, aquellos fueron los únicos que incrementaron el consumo de fruta (un 1,6%), siendo además quienes mayor consumo por persona y año realizan (193,3 kilos de frutas y 108,9 de hortalizas). Y tampoco habría que olvidar el repunte experimentado en las ventas de verduras congeladas, así como el imparable crecimiento de la categoría de verduras y frutas de IV y V gama en los últimos años y hacia la que se habría trasvasado parte del consumo de frutas y verduras frescas. Una categoría, no hay que olvidarlo, que es simétrica a los nuevos patrones de consumo: calidad, ingredientes naturales, mínimamente procesados, saludables y de fácil consumo o preparación.

Los especialistas se mantienen firmes

Pese al incremento de la apuesta por los productos frescos de las grandes cadenas, el canal especialista sigue manteniendo su primacía al continuar recogiendo la mayor cuota en valor de ventas por canales, según los datos de Kantar Worldpanel para el TAM1 2016. En ese periodo, los especialistas concentraron un 40,5% del total del valor de ventas de frutas y hortalizas frescas (tres décimas menos), frente al 29,6% de los supermercados y autoservicios (seis décimas más), el 9,6% de los discounts (siete décimas más) y el 7,3% de los hipermercados (que no registraron variación).

El canal especialista mantiene su protagonismo al concentrar el 40,5% del valor total de ventas

En cuanto a los canales de distribución de las ventas en valor por producto, se mantienen las diferencias. Mientras, en frutas frescas los especialistas registraron una cuota del 43,7% (tres décimas menos que en el mismo periodo del año anterior) y los supermercados y autoservicios llegaron al 29% (cuatro décimas más), en verduras y hortalizas frescas la cuota del canal especialista se reduce hasta el 36,6% (tres décimas menos) y la de los supermercados y autoservicios llega al 30,3% (ocho décimas más que el año anterior).

Puede leer el informe de mercado completo en el nº 1634 de la revista ARAL.