Calor, turismo… hidratación y salud. El pasado ejercicio fue el mejor, sin duda alguna, de los últimos cinco para el mercado de aguas envasadas. Tras el inicio de la recuperación apuntado el año anterior, 2015 ha sido el de la consolidación de esa tendencia gracias a varios factores concluyentes, entre ellos la climatología y el buen momento del turismo. Todos ellos, junto a la reactivación económica, supusieron un buen apoyo para la recuperación del consumo de aguas, tanto en gran consumo como en el canal horeca. Sin olvidar otras variables fundamentales ligadas a las nuevas tendencias de consumo como su asociación a la salud.

Todas las fuentes ofrecen datos positivos (por encima del 5% tanto en volumen como en valor) de la evolución del consumo de aguas envasadas en el hogar durante el pasado ejercicio. Mientras el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (Magrama) sitúa ese crecimiento en el 6,9% en volumen (2.518,8 millones de litros) y el 8,7% en valor (525,4 millones de euros), IRI - empresa de información de mercado del sector de retail y FMCG- apunta a un incremento en volumen del 5,4% (hasta casi 3.600 millones de litros) y del 7,5% en valor (740,3 millones de euros) en el TAM mayo de 2016.

A lo largo de los últimos doce meses confluyeron en positivo factores como la climatología y el buen momento del sector turístico con un notable aumento del número de visitantes de nuestro país, pero también el incremento en su consumo se basa en otra variable fundamental como es la consideración como un producto sano, básico para la hidratación y, por tanto, beneficioso para la salud por parte del consumidor

El consumo per cápita anual de agua envasada en el hogar durante 2015 fue, según datos del Magrama, de 56,46 litros, el 97,2% de agua sin gas. Por tipologías de hogar, el 17,8% del volumen total de agua sin gas se consumió en hogares formados por jubilados, seguidos por los hogares con hijos pequeños (16,9%) y los hogares con hijos medianos (15,6%). Los consumidores que mayor consumo por persona y año realizan son los adultos independientes con 82,76 litros.

A lo largo de los últimos doce meses confluyeron en positivo factores como la climatología y el buen momento del sector turístico con un notable aumento del número de visitantes de nuestro país –ambos con fuerte influencia en la evolución de este mercado-, pero también el incremento en su consumo se basa en otra variable fundamental como es la consideración como un producto sano, básico para la hidratación y, por tanto, beneficioso para la salud por parte del consumidor en perjuicio de otras bebidas (carbonatadas y/o azucaradas).

Alta consideración de la que también tienen su "parte de culpa" las innovaciones continuas que se han ido introduciendo en la categoría, que si bien todavía no tienen un peso propio muy importante en el conjunto, sí que han conseguido buena parte de sus objetivos: generar notoriedad (como es el caso de las aguas saborizadas) y rejuvenecer la categoría. Notoriedad y alta consideración por parte del consumidor que son el punto de partida de las empresas para seguir innovando -en aspectos como packaging, formatos y cierres-, aportando valor añadido y dirigiéndose a públicos muy específicos como son los más pequeños y los deportistas.

Buen momento, por tanto, para esta categoría tras los "oscuros" años de crisis económica en los que sufrió fuertes caídas en el consumo (con mayor incidencia fuera del hogar) y también en valor por la obligada reducción de precios. La confianza del consumidor "ha vuelto" y lo ha hecho de manos, como señalábamos anteriormente, de la preocupación por la salud y de la tendencia hacia lo natural. Dos factores que no se "diluyen" con facilidad –y en los que inciden campañas como la del proyecto Reconecta de Aguas de Lanjarón, que aboga por "traer la naturaleza a la ciudad"- y que auguran (si el tiempo también lo permite) una evolución positiva en los próximos años que se verá reforzada por targets de consumo como son los millennials y los seniors.

El mayor crecimiento en cinco años

De acuerdo con los datos facilitados por IRI para el TAM mayo 2016, en ese periodo se produjo el mayor crecimiento tanto en volumen como en valor de la categoría de aguas envasadas de los últimos cinco años. En volumen, por ejemplo, se venía de cifras como el 0,7% de 2013 o el -0,4% de 2014, con una recuperación ya en 2015 con un 3%. Mientras que en valor la secuencia es muy parecida: 1,4% en 2013, -0,1% en 2014 y 3,8% en 2015. Con respecto a 2012, el valor actual de la categoría es un 13,1% superior (algo más de 96 millones de euros), mientras que el volumen se ha incrementado en 295 millones de litros ( 8,9%).

Los datos del último periodo siguen señalando al segmento de aguas sin gas como el principal de la categoría con casi el 97,9% del volumen total de ventas y el 94,2% del valor. En cualquier caso, los dos segmentos (sin gas y con gas) tuvieron un comportamiento muy positivo. Mientras el primero avanzó en volumen un 5,3% (3.524,4 millones de litros) y en valor un 7,3% (783,5 millones de euros), el de aguas con gas lo hizo un 11% (hasta los 74,3 millones de litros) y un 11,2% (47,2 millones de euros), respectivamente.

El ranking general por fabricantes de la categoría se mantuvo liderado por Danone con el 13% de cuota en volumen (tres décimas más) y el 22,4% en valor (1,3 puntos más), seguido por Pascual con el 7,4% del volumen y el 11,5% del valor, Nestlé con un 8 y un 10% respectivamente, y Mahou-San Miguel con un 3,1 y un 6,6%. Más atrás quedaron otros fabricantes como Vichy (1,4 y 3,4%), Damm (1,9 y 2,1%) o Coca Cola (1,8 y 1,9%). Las MDD junto con otros fabricantes con menor participación agruparon el 63,4% del volumen y el 42% del valor restante.

Puede leer el informe de mercado completo en el nº 1633 de la revista ARAL.