AMDPress.- Linpac Plastic Pravia, S.A., fabricante de bandejas y barquetas de PS y bolsas de papel, con fabrica en Pravia (Asturias) y filial de la británica Linpac Plastic International Ltd., cuyo grupo acaba de pasar a controlar la firma inversora Montagu (ver Tecnienvase Digital AMDPress nº 401), tiene en marcha un proyecto de nueva filial y nueva fábrica que supondrá una inversión de 21,109 millones de euros, entre 2003 y 2006, y está proyectada para la producción de envases transparentes de plástico rígido.

Este proyecto está encabezado por Clearpack, S.A., filial 100% de Linpac Plastic Pravia que la constituyó a finales de 2002 con un capital social de 3,5 millones de euros, en paralelo a una ampliación de capital de la propia Linpac que pasó de 4,58 a 8,08 millones de euros. La nueva fábrica se está construyendo también en Pravia, en las instalaciones de la antigua Vegafriosa, a unos tres kilómetros de Linpac, y en estos seis meses (ya se están instalando las primeras termoformadoras) se llevan invertidos unos tres millones de euros.

Su gama de productos se enfocará a mercados como los de pastelería y panadería, envases y tarrinas para frutas y verduras, y otros similares, además de contar con una división de envases a medida para sectores muy variados que van desde las galletas, a los limpiacalzados o los envases de diseño para perfumería. Empleará a unas 50 personas y entre sus previsiones está alcanzar en 2005 unas ventas de 19,14 millones de euros, que podrían repartirse al 50% entre mercado nacional y exportación.

Clearpack supone para la asturiana Linpac una fuerte apuesta por la diversificación desde su actual actividad, básicamente centrada en la fabricación de barquetas de EPS y bandejas rígidas de PS, la bolsa de papel para panadería, y los films de PP y PVC para envase y embalaje.

Pero el proyecto de nueva fábrica no impide que en Linpac se sigan potenciando sus líneas de negocio. Así, en la fábrica de Pravia, puesta en marcha entre 1998 y 1999 tras una inversión de 16,25 millones, se han sucedido nuevas ampliaciones y mejoras, que en 2002 han supuesto inversiones de 4,25 millones de euros y en 2003 absorberán otros 3,5 millones. En 2002 se instalaron nuevas máquinas para la producción de la línea clásica de bandejas espumadas, y tres nuevos equipos de fabricación de bolsas de papel para panadería. En 2003 se están reforzando de nuevo ambas divisiones, destacando la nueva máquina para bolsas que se está montando en estos días, con capacidad de producción de 1,5 millones de unidades diarias. Con este nuevo equipo Linpac sitúa su capacidad de producción en 700 millones de bolsas de papel al año, que le convierten en el mayor fabricante de esta especialidad en España. La producción de bandejas ronda los 1.000 millones de unidades de espumadas y los 500 millones de rígidas.

La asturiana Linpac emplea a 407 personas (eran 385 hace un año) y en 2002 su facturación alcanzó los 58 millones de euros (fueron 54,10 millones en 2001), de ellos unos 8,5 millones por exportación (7 millones en 2001). Las previsiones para 2003 se han situado en los 62 millones de ventas, con mayor incidencia en la exportación que dirige a Francia, Portugal, Irlanda, Israel y Holanda.

Toda esta proyección del grupo Linpac en España se produce al tiempo que se ha cerrado la operación de venta de todo el holding Linpac Group, a una sociedad en la que el grupo inversor Montagu controlará en torno al 51%, e incluirá en el 49% la presencia de Michael Cornish (como rama principal del grupo familiar hasta ahora propietario del grupo), familias accionistas “de toda la vida”, y miembros del equipo directivo y empleados del grupo, a los que se ofrece la posibilidad de comprar acciones.

Dada la citada proyección de Linpac en España, el hecho de que el grupo comprara hace un año toda la división Paxton (cajas de plástico y material de manutención y almacenaje), también con presencia comercial española con sede en Barcelona, y que actualmente se prevea que en breve se anuncie la compra de un destacado fabricante europeo de envase, también con presencia en España, obliga a ver la operación de venta de Linpac más bien como la incorporación de un nuevo socio financiero.