AMDPress.- Los españoles mayores de 65 años dedican hasta un 41,3% del total de su gasto a la compra de productos de alimentación. Esta es una de las conclusiones del estudio de AECOC titulado “El consumo de las personas mayores en España”, presentado ayer miércoles en el marco de las Jornadas de Tecnomárketing que esta asociación está celebrando en Madrid, en un acto que contó con la participación de Juan José Guibelalde y José María Bonmatí, presidente y director general de AECOC, respectivamente.

Tal como explicó José Luis Nueno, profesor del IESE y autor del citado estudio, este segmento de población gasta alrededor del 40% de su presupuesto anual en las rebajas y escoge mayoritariamente supermercados y tiendas de descuento para realizar sus compras, ya que el precio y la proximidad son dos de los factores que consideran claves, destinando el 35% de su gasto al consumo en supermercados y tan sólo un 18% en hipermercados.

En comparación con el resto de consumidores, los mayores de 65 años son los que menos innovan, y prefieren las marcas nacionales a las multinacionales, mostrándose fieles a los que consideran “productos de toda la vida”. Asimismo, los “seniors” se preocupan especialmente por mejorar su salud, por lo que consumen más productos frescos que el resto de la población, destinando hasta el 30% de su gasto en alimentación a la compra de fruta, hortaliza, pescado y marisco, frente a los más jóvenes, que prefieren alimentación seca, carne fresca, bebidas y platos precocinados. De igual modo, los mayores son grandes consumidores de derivados lácteos y bebidas con beneficios asociados a la salud, con vitaminas, minerales o bio-ingredientes y con menos azúcar, calorías o grasas, y se caracterizan por estudiar los folletos y promociones y por alternar su compra en diferentes establecimientos como estrategia de ahorro.

Tal como se desprende del estudio de AECOC, el 59% de los hogares de personas de más de 65 años tiene ingresos inferiores a 793 euros mensuales y el 80% no supera los 1.990 euros. Además, el 50% gasta todos sus ingresos el mismo mes y el 75% reconoce privarse de lujos, por lo que se trata de personas con más tiempo libre pero poco poder adquisitivo. Por ello, este colectivo compra con más frecuencia, aunque menos cantidad en cada compra y menos volumen a lo largo del año. Además, no suele concentrar sus compras los fines de semana, sino repartirlas durante la semana.

Según José Luis Nueno, autor del estudio, estos datos confirman que el mercado actual de “seniors” no ofrece una oportunidad cualitativa para las compañías. No obstante, Nueno considera que las empresas españolas deben prestar más atención a los mayores porque se prevé que España será el país más viejo de Europa en 2050, y porque consumen de forma distinta a otros colectivos. Asimismo, si bien actualmente este segmento tiene un poder adquisitivo limitado, en un plazo de 15 o 20 años se encontrará en una situación más desahogada y ofrecerá más oportunidades de negocio a las empresas.