Aceites Sandúa, ubicada en Ablitas (Navarra), cumple en noviembre 40 años de existencia, en los que ha pasado de contar con unas instalaciones de 500 m2 a los 5.000 m2 actuales y de dar trabajo a 3 personas, a una plantilla de 20 empleados, a los que se suman otros tantos que trabajan para la empresa, de forma indirecta. La actividad principal de Aceites Sandúa es la venta de aceite. Las ventas de la compañía se sitúan en los 9 millones de litros de aceite, aproximadamente y su facturación alcanzará en 2015, más de 11 millones de euros.

El 25% de la facturación de Sandúa procede de la exportación. Sus productos se distribuyen en prácticamente toda Europa: Francia, Irlanda UK, Alemania, Países Bajos, Portugal, Suecia, Polonia, Eslovaquia, Serbia, Islandia y Rusia; en Asia: China, Emiratos Árabes Unidos, Japón e India; y Australia. En el mercado americano, los aceites Sandúa se venden en Ecuador, Miami y Colombia. Pero, el propósito de la empresa para el próximo año es afianzarse en esta zona. Para ello, está llevando a cabo una fuerte inversión que le lleve a conseguir un mayor afianzamiento en México y Colombia. Aceites Sandúa está volcada en su expansión por el mercado internacional. Por este motivo, dedica una gran inversión a su presencia en las más importantes ferias mundiales de alimentación, a las que acude, en su mayoría, con stand propio.

Tras unos años de implantación sobre todo local, mediados los años 90, los hermanos Sandúa, Laura y José Luis, decidieron dar un giro a la empresa, y esta pasó de unas instalaciones de 500 m2 hasta los casi 5.000 m2 actuales. En 2007, la empresa llevó a cabo una reforma completa de sus instalaciones con nueva maquinaria y un laboratorio propio, en la que se invirtió más de un millón de euros. En 2014, Sandúa volvió a hacer una inversión muy importante en maquinaria, que alcanzó los 500.000 euros, y que estuvo motivada por el incremento de las ventas en el mercado exterior y por la implantación de normas internacionales de calidad.

Aceites Sandúa cuenta actualmente con dos sistemas de calidad de reconocimiento mundial, IFS y BRC, que les obligó a realizar nuevas inversiones y renovación de maquinaria en 2014. La empresa ha renovado estos certificados en 2015. Pero, además, Aceites Sandúa posee, desde el pasado mes de marzo un certificado Kosher para el mercado judío, que aglutina el 5% de sus ventas, y que asegura un control exhaustivo de la calidad del producto y de los procesos de producción.