Uno de los retos más ligados a la industria de los zumos, es la sostenibilidad o lo que es lo mismo, obtener el mayor aprovechamiento de los subproductos generados en la transformación. Solamente la innovación y el seguimiento de las nuevas tendencias permitirán conseguirlo y desarrollar, todavía más, la sostenibilidad futura de este sector.

Según la Ley 22/2011, "una sustancia u objeto, resultante de un proceso de producción, cuya finalidad primaria no sea la producción de esa sustancia u objeto, puede ser considerada como subproducto". La misma ley considera residuo "cualquier sustancia u objeto que su poseedor deseche o tenga la intención o la obligación de desechar".

En este sentido, la innovación goza hoy en día de una relevancia total en el sector de zumos y néctares. Prueba de ello son los datos desvelados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) de 2011, los cuales reflejan que el porcentaje de empresas alimentarias innovadoras es sistemáticamente superior al registrado en el conjunto de sectores económicos con un 28,23%. Y es que, pese a encontrarnos ante un mercado repleto de opciones, la investigación no puede cesar.

Por un lado, la industria tiene que ser capaz de responder a la demanda de productos con valor añadido, y por otro hacerlo de una manera sostenible, respetando el medio ambiente. Para conseguir el aprovechamiento máximo de subproductos es básica la innovación y aplicación de las nuevas tecnologías a la conservación y procesado, mediante nuevas alternativas que nos permitan obtener así productos con valor comercial, a la vez que se disminuye el impacto ambiental que generan estos residuos.

Para Manuel Chico, colaborador técnico de Asozumos, "lo más importante es la prevención y las industrias del sector de zumos se centran en incrementar la eficiencia de los procesos y en la valorización de los subproductos, reduciendo así los residuos generados. Para esto, se potencia en primer lugar el uso alimentario tanto humano como para alimentación animal y a continuación estaría otros aprovechamientos industriales como el compostaje para uso en la agricultura o el aprovechamiento energético. En último lugar estaría el vertedero o la incineración".

Sin duda, la inversión en estas tecnologías puede aportar ventajas competitivas al sector ya que permiten incrementar la eficiencia de los procesos productivos y obtener productos de alto valor añadido. En ese sentido, mejorar la actuación en los aspectos sociales, ambientales y económicos y crear valor compartido en toda la cadena de suministro, así como la visibilidad y armonización de la Responsabilidad Social Corporativa de las diferentes empresas del sector y aunar los esfuerzos en mejorar la sostenibilidad, así como documentar los avances obtenidos.