La empresa vitivinícola Barón de Ley, en línea con sus previsiones, ha cerrado el ejercicio 2000 con una cifra de negocios consolidada de 8.410 millones de pesetas, lo que supone un aumento del 14% respecto al ejercicio anterior. El beneficio neto aumentó un 11%, hasta situarse en 2.454 millones de pesetas, mientras que el resultado consolidado bruto ascendió a 2.644 millones, un 9% más respecto a 1999. La compañía, que no se ha resentido por el estancamiento de las ventas que viene padeciendo en los últimos meses la Denominación de Origen Rioja, invirtió en el pasado ejercicio más de 2.300 millones de pesetas.