AMDPress.- El grupo británico Cadbury Schweppes ha cerrado definitivamente la compra del negocio de bebidas refrescantes de la multinacional francesa Pernod Ricard en Europa, Estados Unidos y Australia, por 700 millones de euros (116.400 millones de pesetas). Esta transacción, pendiente de recibir el visto bueno por parte de las autoridades europeas y norteamericanas de la competencia, incluye las marcas Orangina, Pampryl, Champony y Yo-Hoo, así como todos los activos vinculados a estos productos en las zonas geográficas citadas. Pero además, la compañía británica contará con una opción de compra sobre las actividades de estas bebidas refrescantes en otros países por un montante complementario de 35 millones de euros (5.823 millones de pesetas).

La operación, en línea con la estrategia de Cadbury de incrementar su cartera de marcas en toda Europa, duplicará su participación en el mercado francés de bebidas refrescantes, donde por el momento opera con las marcas Oasis y Schweppes, hasta cerca del 19%, una cuota sólo superada por Coca-Cola. La facturación de las cuatro marcas adquiridas a Pernod registraron el pasado año una facturación de 466 millones de euros (77.535,8 millones de pesetas), de los cuales la mitad fueron aportados por Orangina (segunda marca del mercado francés de refrescos). El beneficio bruto de explotación de los negocios adquiridos ascendió a 63 millones de euros (10.482 millones de pesetas).

El acuerdo, alcanzado tras largas conversaciones iniciadas hace casi un año, también supone un paso adelante en el objetivo de la multinacional francesa de centrarse en su negocio de bebidas espirituosas, división que recientemente ha ampliado, tras hacerse, conjuntamente con Diageo, del negocio de la canadiense Seagram.