Justo cuando se cumplen dos años del incendio que acabó con su anterior fábrica, Campofrío abre su nueva planta en Burgos, una de las instalaciones más punteras en Europa en cuanto a innovación, procesos e instalaciones se refiere. En un acto que ha tenido lugar este miércoles, el Rey Felipe VI ha visitado las tres edificaciones que, interconectadas, componen la nueva planta de la compañía. El complejo cuenta además con otros dos edificios dedicados a actividades auxiliares y oficinas.

El monarca ha podido comprobar así, de primera mano, cómo se ha materializado el compromiso que adquirió Campofrío con sus trabajadores y con la ciudad de Burgos de invertir 225 millones de euros para levantar una nueva fábrica en el mismo lugar donde se quemó la antigua de La Bureba. Felipe VI ha estado acompañado en su recorrido por la nueva La Bureba de Álvaro Fernández Garza, director general de Grupo Alfa, la firma mexicana a la que pertenece Sigma Alimentos, propetaria de Campofrío Food Group; el presidente del Consejo de Aministración de Campofrío, Pedro Ballvé; la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría; el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, y el alcalde de Burgos, Javier Lacalle, entre otras autoridades.

Tras la visita guiada, el Rey Felipe VI ha podido comprobar cómo la nueva fábrica se convierte, gracias a la incorporación de tecnología punta, en un nuevo referente en Europa

La nueva infraestructura cárnica, que actualmente se encuentra en periodo de pruebas, tiene una superficie de 99.000 metros cuadrados y la previsión de obtener una producción aproximada de 100.000 toneladas al año. La moderna planta ha sido diseñada, construida y puesta en marcha en un tiempo récord para una instalación de estas características. Si todo se ajusta al plan previsto por la compañía, los primeros productos de la nueva factoría saldrán al mercado el próximo 1 de diciembre. Igualmente, se espera que las nuevas instalaciones estén a pleno rendimiento a partir del mes de febrero de 2017.

Un total de 800 trabajadores integrarán la plantilla de la nueva La Bureba. Actualmente ya se encuentran incorporados a sus funciones aproximadamente un 40% de los operarios, aunque la totalidad de los empleados percibirán sus salarios desde el pasado día 16 de noviembre, tras la finalización del ERTE suspensivo por fuerza mayor de dos años iniciado tras el incendio de 2014.

Un "ejemplo extraordinario"

Felipe VI, antes de desvelar una placa de recuerdo de su visita a la fábrica burgalesa, destacaba "el ejemplo extraordinario de capacidad para sobreponerse a la adversidad", de los trabajadores y la compañía. "A pesar del dolor y la confusión, supisteis afrontar la dura situación con verdadera entereza y con una voluntad firme de superar unas dificultades que, lógicamente, no habríais podido ni imaginar un día antes del suceso. Dificultades personales, familiares, laborales, económicas, las de todo un entorno social y productivo que tiene en esta fábrica −como lo tenía también en la que la precedió− un verdadero punto de encuentro y que, como se ha comprobado, supera con mucho lo profesional. Porque me atrevo a decir que se os ha visto como a una gran familia ‒generosa, solidaria, eficiente, decidida a salir adelante‒", señaló el Rey durante su intervención.

En el acto se han sucedido las muestras de agradecimiento y referencias a todo aquel que, durante este tiempo, ha mostrado su apoyo y solidaridad a la compañía

Álvaro Fernández, presidente del Grupo Alfa, matriz del grupo alimentario Sigma Alimentos, propietaria de Campofrío Food Group, por su parte, ha señalado que: "invertir de nuevo en este lugar es devolver a la sociedad española, al menos parcialmente, el empeño y el cariño que ha puesto al colaborar con nosotros. Nuestra apuesta por España pone de manifiesto la voluntad del grupo por transmitir con ilusión un nuevo futuro y el resurgir de la compañía y de todos sus empleados. Por ello, estoy convencido de que vendrán nuevos tiempos, nuevos retos, nuevas oportunidades, pero sobre todo, nuevos éxitos". Fernández destacó que la de La Bureba es la mayor inversión acometida por el grupo mexicano fuera de su país.

Pedro Ballvé, presidente del Consejo de Administración de Campofrío Food Group, ha querido resaltar que "la nueva Bureba no se asienta sobre ladrillos o vigas, se apoya en el trabajo, en la ilusión y en el espíritu de superación de todo aquel que ha formado parte de Campofrío y de Burgos".

Una escultura para el recuerdo

Para que el compromiso de todas las partes estuviese siempre presente, la compañía solicitó a aquellas personas que habían estado con ellos durante todo este tiempo (trabajadores, proveedores, clientes, ciudadanos de todas partes e incluso al cuerpo de bomberos) que aportasen un objeto de metal que les recordase a la antigua fábrica.

Todos estos materiales fueron fundidos junto con restos de la estructura de metal de la fábrica siniestrada, para crear una escultura que todos puedan ver y que se ha colocado a la entrada de la nueva planta. Representa una figura humana que se levanta después de haberse caído, como símbolo de la recuperación de Campofrío. La escultura ha sido realizada por Pedro Txillida, pero el propio artista destaca que "de alguna manera está hecha entre todos".