AMDPress.- El Grupo Campofrío dispone de una estructura financiera sólida para crecer orgánicamente, sin descartar adquisiciones en su área internacional, según destacó ayer, lunes, 23 de junio, su presidente, Pedro Ballvé, durante la junta general de accionistas de la compañía. Para constatar esta situación, resaltó la reducción del endeudamiento financiero neto en un 50% durante 2002, pasando de 382,7 a 191,5 millones de euros (a 31 de diciembre de 2002).

Asimismo, Ballvé enfatizó el positivo desarrollo de las actividades en Europa del Este. Las filiales del grupo en esta zona obtuvieron una facturación de 282 millones de euros durante el pasado año, alcanzando un resultado bruto de explotación (EBITDA) de 29,6 millones de euros (ver ARAL Digital número 681).

En particular, mencionó el buen comportamiento de la filial rusa Campomos, que en el primer semestre de 2003 cambió la imagen de sus productos y realizó nuevos lanzamientos, y el potencial de Tabco Campofrío en Rumanía, con gran innovación de productos. Por su parte, en Rumanía se constituyó la sociedad Degaro, que producirá porcino en este país, garantizando el abastecimiento a un coste competitivo a medio y largo plazo. Sobre Polonia, valoró el proceso de transformación de Morliny, cuyos productos han sido homologados para venderse en la Unión Europea, Estados Unidos y Japón; mientras que Campofrío Montagne Noire en Francia ha puesto en marcha una nueva fábrica de Aicirits.

También en el mercado internacional, el presidente de Campofrío destacó el crecimiento de las exportaciones a la Unión Europea que en el último año sumaron 9.600 toneladas de productos elaborados. Los principales destinos fueron Portugal, con un 28%; seguida de Francia, con el 20%; y Alemania, con el 11%. Además, recordó la reestructuración financiera realizada en 2002 mediante una ampliación de capital en 99,89 millones de euros y una titulización de las cuentas a cobrar de clientes, por un importe máximo de 150 millones de euros y con un vencimiento a cinco años. De igual forma, Ballvé indicó que en el primer trimestre del presente año culminó una emisión de bonos por importe de 294 millones de euros con vencimientos a tres tramos que supondrán la amortización del préstamo sindicado de 300 millones de euros.

Dentro de esta reorganización también se encuadran la integración de las actividades de Omsa, el reforzamiento tecnológico de algunas factorías, así como la concentración de todas las actividades de fresco del grupo en Primayor Alimentación. Esta compañía abordará la mejora del valor añadido en ese segmento e inaugurará en octubre un nuevo matadero en Burgos, con una inversión de 40 millones de euros y una capacidad de sacrificio de dos millones de cabezas al año. De igual forma, el presidente de Campofrío enfatizó la relevancia de los esfuerzos realizados en marketing, innovación y lanzamiento de nuevos productos, que se materializaron en la presentación de 36 nuevos lanzamientos completados hasta el primer semestre de 2003. Esta apuesta por la innovación ya fue considerada clave por la compañía para fortalecer las ventas en el mercado español y compensar el efecto negativo del tipo de cambio euro/rublo, que influyó en el descenso de la facturación registrada en el primer trimestre de 2003, 9,2 puntos menor que en el mismo período del año pasado (ver ARAL Digital número 733).

Ballvé aclaró que en el último año no se han modificado las retribuciones al Consejo de Administración y añadió que se redujeron el 1,6% sobre el año anterior. Además, durante la junta general de accionistas se confirmó la aprobación de la fusión de la sociedades Campofrío Alimentación, Omsa Alimentación y Ajino, mediante la absorción de las dos últimas por parte de la primera. Por último, los accionistas acordaron el pago de un dividendo de 13,2 millones de euros (0,25 euros por acción).