AMDPress.- El grupo lácteo Corporación Alimentaria Peñasanta (Capsa) ha cerrado el ejercicio 2001 con unas pérdidas de 5,23 millones de euros, debido en gran parte a los gastos extraordinarios que han supuesto las huelgas que han paralizado durante un mes la actividad de sus plantas de producción de Gijón y Granda (Asturias), así como por el plan de inversiones de 36 millones de euros para la modernización de sus instalaciones fabriles.

La facturación del grupo, propietario de las marcas Central Lechera Asturiana, Ato y Larsa, alcanzó los 632 millones de euros, lo que representa un ascenso del 13,5% respecto al año precedente; mientras que el cash flow se situó en 20 millones de euros, cifra similar a la registrada en 2000.

De cara al presente ejercicio el grupo lácteo prevé crecer en torno a un 10% y aumentar su cash flow hasta los 30 millones de euros, siendo siempre su objetivos “avanzar hacia la primera posición del mercado español de yogures y postres lácteos”, así como mantener el liderazgo en leche líquida.