La Generalitat Valenciana anunció ayer, 18 de junio, la inmovilización de 10 granjas en la provincia de Castellón que tuvieron un contacto directo con la explotación de Vinaròs donde se detectó la presencia de la peste porcina. Según han señalado fuentes oficiales, “esta medida es de prevención y no quiere decir que en estas granjas haya peste porcina”.