AMDPress.- La dirección de Ebro Puleva y el comité intercentros de la compañía, con mayoría de CC.OO., han acordado el cierre de las plantas azucareras que el grupo alimentario posee en Benavente (Zamora) y Monzón de Campos (Palencia). Este acuerdo supone la recolocación del personal fijo empleado en estas fábricas, cerca de 200 trabajadores, y el despido de 300 fijos discontinuos.

El sindicato UGT, minoría en el comité intercentros, pero mayoritario en las factorías afectadas, ha rechazado el resultado de la negociación entre la dirección y CC.OO. El secretario de Acción Sindical de la Federación Estatal Agroalimentaria de UGT, Eugenio Gariglio, ha destacado que Azucarera Ebro Puleva ha imcumplido el compromiso adquirido con la Junta de Castilla y León, en el que acordó no firmar ninguna resolución mientras no se llegara a un entendimiento entre todas las partes implicadas.

Por otro lado, la compañía ha recibido una propuesta de proyecto, avalada por la Administración regional, para ubicar en Monzón de Campos una instalación industrial agroalimentaria, en la que se invertirían 30 millones de euros.