AMDPress.- Central Lechera Asturiana (CLAS), compañía dedicada a la recogida de leche y su venta a Corporación Alimentaria Peñasanta (CAPSA), de la que es principal accionista, obtuvo en 2002 unos ingresos de 121,8 millones de euros, registrando unos beneficios de 499.000 euros. Estos resultados, que suponen un crecimiento del 8% respecto al año anterior, fueron aprobados por el 61% de los socios ganaderos accionistas en la Asamblea General de la compañía, celebrada ayer, 8 de julio, en Oviedo.

Según el equipo directivo de Central Lechera Asturiana, este apoyo supone, a pesar del 27% de los votos contrarios, un “claro refrendo a la gestión realizada por la dirección de la compañía, a la vez que un firme respaldo a su actuación”. De esta manera, la empresa pretende acabar con las divergencias creadas respecto a su gestión, que tuvo como resultado el despido del director general, José Luis Antuña, y del subdirector general, Arcadio Quintana, así como la renuncia del vicepresidente, Jesús Fernández, quien, sin embargo, sigue formando parte del consejo de administración de CLAS.

Respecto a los resultados del año pasado, la firma ha anunciado una reducción de gastos del 2,9%, que junto con los ingresos registrados, ha permitido la cancelación de los pasivos pendientes y el mantenimiento del nivel de endeudamiento. Asimismo, Central Lechera Asturiana ha destacado que “se ha mantenido fiel a sus compromisos con los ganaderos, volcando los recursos generados y las ayudas de las Administraciones en la mejora de la calidad de la leche y la óptima eficiencia de las explotaciones ganaderas”. En este aspecto, la compañía aclara que la participación de las ayudas canalizadas sobre la cifra de ventas ha pasado del 2,05% en 1999 al 9,8% en 2002.

Por su parte, CAPSA obtuvo una facturación de 676 millones de euros durante el pasado año, cifra que supone un crecimiento del 12% respecto a 2001 y que espera incrementar hasta 725 millones en 2004. Además, la compañía registró un cash flow de operaciones superior a 53 millones de euros y un beneficio consolidado de 21,4 millones de euros.

CAPSA, que comercializa las marcas Central Lechera Asturiana, Ato y Larsa, alcanzó un volumen de leche tratada de más de 1.050 millones de litros. En cuanto a sus activos industriales, culminó la integración de la fábrica de yogures y postres pertenecientes a la compañía sevillana Yogan, adquirida en 2001 (Ver ARAL Digital número 351), obtuvo la normalización medioambiental de la planta de Vidrieres (Gerona) y puso en funcionamiento el nuevo almacén automático de la factoría de Granada.

En el apartado de novedades, Corporación Alimentaria Peñasanta reforzó su presencia en leche desnatada con el lanzamiento de las variedades enriquecidas con jalea real y fibra. De igual forma, en el segmento de yogures presentó dos nuevas referencias de Naturactiva: soja-arandanos y té verde-limón.