AMDPress.- El 89,4% de las empresas de alimentación españolas valora como una de sus preocupaciones fundamentales el seguimiento de una norma de certificación. Prácticamente, la mitad sigue la ISO 9001 y, una de cada cinco, la BRC. Para ello, el 22,8% ha tenido que hacer frente a la formación del personal y a cambios internos. Asimismo, tres de cada cuatro creen que hay demasiadas normas y un 20,4% opina que la ISO 22000 debería ser predominante. Estos son los resultados de un estudio sobre prácticas empresariales realizado por IDTrack (Asociación Europea para la Identificación Segura), en colaboración con la certificadora DNV.

En referencia a las guías y códigos de buenas prácticas del sector, existe una alta preocupación por su seguimiento, ya que el 86,4% de las compañías se muestra interesada por ello. Dentro de la gran disparidad de guías conocidas destaca el Codex Alimentarius, indicado por el 62,1% de las encuestadas. De hecho, según el estudio, el 90% de las empresas españolas alimentarias sigue alguna de las guías existentes.

Asimismo, el 74,7% de las empresas de alimentación consultadas se manifiesta preocupada por las certificaciones, y el 87% tiene alguna norma certificada. La nueva ISO 22000 es conocida por el 67%, que en general la considera necesaria, aunque viene a sumarse al amplio número de normas ya existentes. Por su parte, el 96,1% de las empresas asegura tener un sistema de Principios de Análisis de Riesgos y de Puntos de Control Crítico (APPCC) implementado desde hace más de tres años, aunque todavía el 82,8% sigue utilizando el papel.