AMDPress.- El consumidor español no ha percibido un cambio sustancial en la calidad de su alimentación, según los datos obtenidos por Taylor Nelson Sofres (TNS) a través de su ómnibus telefónico PhoneBus. En concreto, el 43% de los encuestados está muy (17%) o bastante (26%) de acuerdo con la idea de que “hoy en día se come mejor que antes”; mientras que un 38% está poco (20%) o nada (18%) de acuerdo con esta afirmación; y un 19% afirma no estar ni de acuerdo ni en desacuerdo.

Un análisis más pormenorizado y cruzado con datos como edad y sexo del encuestado indica que a cuanto mayores son los consumidores más satisfechos están con la evolución de la alimentación. Así, un 63% de los mayores de 65 años está muy (36%) o bastante (27%) de acuerdo con que en la actualidad se come mejor que antes.

De igual forma, las mujeres están ligeramente más contentas con la evolución de la calidad. En concreto, sólo un 15% de las consumidoras considera que la alimentación no es, en absoluto, mejor que antes; mientras que esta contestación es elegida por el 20% de los hombres. Según Ignasi Fernández, responsable de marketing de TNS, esta diferencia se basa en que muchos de los avances en alimentación se han concentrado en facilitar la preparación de las comidas en el hogar, algo que es más percibido por las personas que están más implicadas en la compra y preparación de la alimentación, que tradicionalmente han sido las mujeres.

Por último, el estudio indica que el perfil del consumidor satisfecho con la evolución de la alimentación es el de una persona de más de 55 años, de clase socioeconómica modesta y que reside en una población pequeña. A este respecto, Fernández aclara que en la universalización de la mejora de los productos que consumimos han influido los fabricantes, pero también los distribuidores, que han acercado sus centros, precios y surtidos a lugares alejados de los grandes núcleos de población.