AMDPress.- El grupo alimentario Ebro Puleva ha entrado en el mercado húngaro mediante la adquisición de la compañía Riceland-Magyarorszag, líder marquista del sector arrocero de este país, con una cuota de participación del 32% en valor y del 26,5% en volumen, según la compañía nacional.

Esta operación supone el primer movimiento empresarial en el Este de Europa y se inscribe en la estrategia de expansión internacional del grupo español. En este sentido, Ebro Puleva anunció el pasado mes de abril la adquisición de las marcas de arroz de Kraft Foods en Alemania, Dinamarca y Austria por un valor de 21 millones de euros (ver ARAL Digital número 705). Por otro lado, también en el mercado internacional se incluye el principio de acuerdo alcanzado con la norteamericana Riviana Foods para la creación de una joint venture que absorberá los negocios de ambas compañías en el Reino Unido (ver ARAL Digital número 812). La sociedad comprada, Riceland-Magyarország, vende cerca de 12.000 toneladas de arroz al año y cuenta con una facturación (a septiembre de 2003) de 4,8 millones de euros y con un beneficio neto de 545.000 euros.

Especializada en el mercado marquista húngaro y con una cuota del 46% en los segmentos de mayor valor añadido, la compañía ampliará su catálogo de productos con las referencia que Ebro Puleva comercializa en Europa, como los arroces microondas y platos preparados de alta gama con base de arroz, arroz basmati, etc. Para ello, el grupo español prevé abastecer el mercado húngaro a través del centro de producción de Mundiriso, en Italia.

Además de esta planta, de la actividades en el Reino Unido y del negocio adquirido a Kraft Foods, Ebro Puleva dispone de filiales en Portugal (Arrozeiras Mundiarroz), Bélgica (Boost Distribution), Grecia (Herto y Herba Hellas) y Francia (Rizzerie Franco Americaine). Asimismo, Ebro Puleva está presente en el mercado marroquí mediante una fábrica en Larache (Marruecos), que servirá de plataforma para su expansión por el sector magrebí.

El grupo alimentario Ebro Puleva ha obtenido un resultado consolidado de 87,03 millones de euros en los nueve primeros meses del año, lo que representa un crecimiento del 15,2% respecto a los 75,53 millones del mismo período del ejercicio anterior. Asimismo, la facturación ha alcanzado 1.507,4 millones de euros, con un descenso del 8,1%, “como consecuencia de la desinversión en negocio no rentables o estratégicos (los activos de la cadena de supermercados chilena Proterra y la compañía Jesús Navarro)”, según la compañía.